🦑 Choco en Salsa de la Abuela: Receta Estilo Huelva Casera y Sabrosa
Si hay una receta que sabe a mar, a pan para mojar y a cocina de siempre, esa es el choco en salsa de la abuela. Un plato sencillo, humilde y lleno de sabor, donde el choco queda tierno y la salsa espesa, con ese fondo de cebolla, ajo, vino blanco y tomate que huele a gloria desde que empieza a hacerse.
En Recetas Elite me gustan mucho estas recetas de cuchara con alma marinera, de las que parecen fáciles y lo son pero cuando salen bien, dejan a todos mirando el plato a ver si queda un poco más. Este choco en salsa estilo Huelva es perfecto para una comida casera, para un domingo tranquilo o para darte un homenaje sin complicarte demasiado.
Si te van este tipo de guisos marineros, también puede gustarte este guiso de sepia alicantino o esta merluza a la marinera, o los huevos de choco en salsa ,que también son de mojar pan y no parar.
Hoy te enseño cómo hacer choco en salsa de la abuela paso a paso, con un guiso muy nuestro, de esos que no necesitan florituras para quedar de escándalo.
⏱️ Tiempos de preparación del choco en salsa de la abuela
| Información | Detalles |
|---|---|
| Raciones | 4 personas |
| Tiempo de preparación | 15 minutos |
| Tiempo de cocción | 40 minutos |
| Tiempo total | 55 minutos |
| Dificultad | Fácil |
📝 Ingredientes para el choco en salsa de la abuela (para 4 personas)
- 1 kg de choco limpio (sepia)
- 1 cebolla grande
- 1 pimiento verde
- 2 dientes de ajo
- 1 tomate maduro
- 1 hoja de laurel
- 200 ml de vino blanco
- 250 ml de caldo de pescado o agua
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- Perejil fresco picado
👨🍳 Cómo hacer choco en salsa de la abuela paso a paso
1️⃣ Limpia y trocea el choco
Si no lo tienes ya limpio, quítale la piel, la bolsa de tinta y las vísceras. Luego corta el choco en dados medianos. No los hagas demasiado pequeños, porque al cocerse encogen un poco y queremos que queden jugosos y con presencia en el plato.
2️⃣ Haz el sofrito con calma
En una cazuela amplia añade un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y sofríe la cebolla bien picada, el pimiento verde en tiras finas y los ajos laminados. Hazlo a fuego medio, sin prisa, hasta que todo quede blandito y bien pochado. Aquí empieza el sabor de verdad del choco en salsa estilo Huelva.
3️⃣ Añade el tomate y el laurel
Ralla el tomate maduro y añádelo al sofrito junto con la hoja de laurel. Cocina unos minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que el tomate pierda el agua y la base de la salsa empiece a coger cuerpo.
4️⃣ Incorpora el choco y rehógalo bien
Añade los trozos de choco a la cazuela, salpimenta al gusto y rehoga todo junto un par de minutos. Este paso ayuda a que el choco coja sabor antes de empezar la cocción larga y quede mucho más rico.
5️⃣ El toque de pimentón y vino blanco
Retira un momento la cazuela del fuego si hace falta, añade el pimentón dulce y remueve rápido para que no se queme. Justo después vierte el vino blanco y deja que hierva 2 o 3 minutos para que se evapore el alcohol. Aquí el guiso ya empieza a oler a cocina de la abuela.
6️⃣ Cocina a fuego lento hasta que quede tierno
Agrega el caldo de pescado, tapa la cazuela y cocina a fuego medio-bajo durante unos 35 o 40 minutos, removiendo de vez en cuando. El choco debe quedar tierno, nunca chicloso, y la salsa tiene que reducir lo justo para quedar espesa y sabrosa.
7️⃣ Termina con perejil y sirve bien caliente
Cuando el choco en salsa de la abuela esté listo, espolvorea un poco de perejil fresco picado por encima y sírvelo caliente. Acompáñalo con arroz blanco, unas patatas cocidas o, mejor todavía, con un buen trozo de pan para mojar esa salsa.
📊 Información nutricional del choco en salsa (por ración)
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 280 kcal |
| Proteínas | 32 g |
| Grasas | 10 g |
| Carbohidratos | 8 g |
💡 Consejos para que el choco en salsa quede perfecto
- Limpia bien el choco: si lo compras entero, pide en la pescadería que te lo dejen listo si quieres ahorrar tiempo.
- No cortes el choco demasiado pequeño: así queda más jugoso y agradable al comer.
- El sofrito es clave: cuanto mejor lo hagas, mejor sabrá la salsa.
- Usa un vino blanco seco: si es andaluz, mejor todavía. Le da mucho carácter al plato.
- No corras con la cocción: el choco necesita su tiempo para quedar tierno de verdad.
🔄 Variantes del choco en salsa de la abuela
- Con patatas: puedes añadir dados de patata a mitad de cocción para hacer un plato más completo.
- Con tinta de choco: si quieres una versión más intensa, añade un poco de tinta y tendrás un guiso más oscuro y sabroso.
- Con gambas o almejas: para darle un punto todavía más marinero.
- En cazuela de barro: si tienes una, úsala. El sabor gana y el plato queda todavía más tradicional.
❓ Preguntas frecuentes sobre el choco en salsa de la abuela
¿Puedo usar sepia congelada?
Sí, puedes usar sepia congelada sin problema. Solo asegúrate de descongelarla bien y secarla antes de cocinar para que no suelte demasiada agua en la cazuela.
¿Cómo evitar que el choco quede duro?
La clave está en no pasarte con el fuego fuerte y dejarlo cocinar el tiempo suficiente a fuego medio-bajo. Si el choco queda duro o chicloso, normalmente es porque aún le falta cocción o porque ha cocinado demasiado deprisa.
¿Qué vino es mejor para esta receta?
Lo ideal es un vino blanco seco, tipo fino, manzanilla o un vino del Condado de Huelva. Le da un toque muy auténtico y encaja de maravilla con este tipo de guisos marineros.
¿Se puede hacer en olla rápida?
Sí, aunque esta receta queda especialmente bien a fuego lento. En olla rápida puedes tenerlo listo en unos 10 o 12 minutos desde que sube la presión, y luego solo tendrías que destapar y reducir un poco la salsa.
¿Cuánto dura en la nevera?
El choco en salsa estilo Huelva aguanta bien 2 o 3 días en la nevera, guardado en un recipiente hermético. Incluso muchas veces está más rico al día siguiente.
🍽️ Un guiso marinero con sabor a casa
Este choco en salsa de la abuela es una de esas recetas muy nuestras, de las que huelen desde la cocina y te abren el apetito antes de sentarte a la mesa. Sencillo, sabroso y con ese punto marinero que nunca falla.
Es perfecto para un almuerzo en familia, para preparar con calma un fin de semana o para darte el gusto de comer como se ha hecho siempre: con cuchara, con pan y sin prisas. Si lo haces una vez, ya verás cómo lo repites.



