Pote gallego tradicional: receta de la abuela
El pote gallego tradicional es uno de esos platos de cuchara que saben a casa, a invierno y a cocina hecha sin prisas. Lleva grelos, patatas, alubias blancas y compango, una combinación humilde pero contundente que en Galicia se ha preparado toda la vida para entrar en calor y comer bien.
Esta receta de pote gallego de la abuela tiene ese punto casero de los guisos que necesitan tiempo: el lacón y la costilla sueltan sabor, las patatas espesan un poco el caldo, los grelos dan carácter y el chorizo deja ese color tan apetecible.
Pote gallego tradicional: resultado rápido
Con esta receta tendrás un pote gallego casero, contundente y sabroso, con grelos tiernos, patatas chascadas, alubias suaves y compango bien cocido.
- Tiempo total: 2 horas y 20 minutos aproximadamente
- Raciones: 6 personas
- Dificultad: fácil
- Tipo de receta: guiso gallego, plato de cuchara, receta tradicional
- Clave: desalar bien el compango y dejar reposar el pote antes de servir
Si estás empezando en la cocina y quieres aprender platos de cuchara sin complicarte, esta receta viene muy bien para practicar tiempos, cocción lenta y punto de sal. También puedes ver esta guía de cómo aprender a cocinar.
Si te gustan las recetas de cuchara, también puedes probar esta sopa de coliflor, esta sopa de pollo con fideos o esta paleta de cerdo al horno estilo gallego para completar un menú muy de casa.
🥘 Qué es el pote gallego
El pote gallego es un guiso tradicional de Galicia preparado con verduras, patatas, alubias y carne de cerdo. Lo más habitual es hacerlo con grelos, aunque en algunas casas también se usa berza o repollo según la zona y la temporada.
Es una receta de aprovechamiento, de esas que nacieron para alimentar bien con ingredientes sencillos. No busca ser ligera ni moderna: busca ser sabrosa, reconfortante y completa.
La gracia está en que todos los ingredientes se cocinen juntos el tiempo suficiente para que el caldo coja cuerpo y sabor, pero sin que las patatas se deshagan por completo ni los grelos pierdan su personalidad.
🥣 Diferencia entre pote gallego, caldo gallego y cocido gallego
| Plato | Cómo es | Diferencia principal |
|---|---|---|
| Pote gallego | Guiso contundente con grelos, patatas, alubias y compango | Más espeso y completo |
| Caldo gallego | Caldo con grelos o verdura, patata, alubias y algo de carne | Más ligero y caldoso |
| Cocido gallego | Plato abundante con carnes, chorizo, patatas, garbanzos o verduras | Más festivo y con más variedad de carnes |
Dicho rápido: el pote gallego tradicional es más contundente que el caldo gallego, pero no llega a ser tan amplio como un cocido gallego. Es un punto intermedio muy de cuchara.
🎬 Pote gallego casero: textura, color y resultado final
⏱️ Tiempos de preparación
| Información | Detalles |
|---|---|
| Porciones | 6 personas |
| Tiempo de preparación | 20 minutos |
| Tiempo de cocción | 2 horas aproximadamente |
| Tiempo de reposo | 20 minutos |
| Tiempo total | 2 horas y 20 minutos |
| Dificultad | Fácil |
🍳 Utensilios necesarios
- 1 olla grande o pota amplia
- 1 cuchillo afilado
- 1 tabla de cortar
- 1 escurridor para lavar los grelos
- 1 cuchara o espumadera
- 1 sartén pequeña para el sofrito final, opcional
- 1 bol grande para desalar el lacón y la costilla
🛒 Ingredientes para el pote gallego tradicional
- 500 g de grelos, o repollo si no encuentras
- 4 patatas grandes
- 400 g de alubias blancas cocidas, o alubias secas remojadas
- 1 chorizo gallego
- 1 trozo de lacón salado
- 1 trozo de costilla salada
- 1 trocito de tocino
- 2 dientes de ajo
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal, con mucho cuidado
Consejo antes de empezar: si usas lacón y costilla salada, desálalos bien. Es el paso que más influye en que el pote quede sabroso o demasiado salado.
Sobre los grelos: si son muy fuertes o amargos, puedes escaldarlos antes unos minutos en agua hirviendo y después añadirlos al guiso.
Sobre las patatas: mejor chascarlas que cortarlas limpias. Al romperlas con el cuchillo, sueltan almidón y ayudan a que el caldo quede más ligado.
👨🍳 Cómo hacer pote gallego tradicional paso a paso
1️⃣ Desalar el lacón y la costilla
Si usas lacón o costilla salada, ponlos en remojo unas 24 horas antes. Cambia el agua varias veces durante ese tiempo.
Este paso es clave. El pote gallego lleva ingredientes con mucho sabor, pero si el compango no está bien desalado, el guiso puede quedar demasiado fuerte y no habrá forma sencilla de arreglarlo.
Cuando vayas a cocinar, escurre bien las carnes y enjuágalas ligeramente.
2️⃣ Cocer el compango
Coloca en una olla grande el lacón, la costilla, el tocino y el chorizo. Cubre con agua fría y lleva al fuego.
Cuando empiece a hervir, baja a fuego medio y cocina durante aproximadamente 1 hora. Durante este tiempo, las carnes irán soltando sabor y formando la base del caldo.
Si aparece espuma en la superficie, retírala con una espumadera. Así el caldo queda más limpio.
3️⃣ Añadir las alubias
Si usas alubias blancas cocidas, añádelas cuando el compango ya lleve una hora de cocción. Si usas alubias secas, deben estar remojadas desde la noche anterior y necesitarán más tiempo de cocción.
En esta versión práctica usamos alubias ya cocidas para controlar mejor los tiempos. Cocina todo junto unos 15-20 minutos para que las alubias cojan sabor del caldo.
4️⃣ Preparar los grelos
Lava muy bien los grelos, retirando partes duras o feas. Si son frescos y tienen un sabor muy potente, escáldalos 2-3 minutos en agua hirviendo y escúrrelos.
Este escaldado no siempre es obligatorio, pero ayuda si los grelos vienen muy amargos. En cocina de casa, estos pequeños gestos se notan.
5️⃣ Chascar las patatas
Pela las patatas y cháscalas en trozos medianos. Para hacerlo, mete el cuchillo un poco y termina rompiendo el trozo con un giro.
Esto hace que la patata suelte más almidón durante la cocción y el caldo quede con más cuerpo, sin necesidad de espesar con nada raro.
6️⃣ Incorporar grelos y patatas
Añade los grelos y las patatas a la olla. Cocina otros 30-40 minutos, hasta que las patatas estén tiernas y los grelos bien cocidos.
No remuevas con demasiada fuerza para no romper las patatas ni deshacer las alubias. Mejor mover la olla suavemente de vez en cuando.
7️⃣ Preparar el sofrito final de ajo
Este paso es opcional, pero le da un punto muy rico. Pela los ajos, pícalos y dóralos suavemente en una sartén con un chorrito de aceite de oliva.
Cuando empiecen a tomar color, añade el sofrito al pote. No quemes los ajos, porque pueden amargar el guiso.
8️⃣ Probar el punto de sal
Prueba el caldo al final, no al principio. El lacón, la costilla y el chorizo ya aportan sal, así que conviene ir con cuidado.
Si necesita sal, añade poca cantidad y deja hervir unos minutos más para que se reparta bien.
9️⃣ Reposar antes de servir
Apaga el fuego y deja reposar el pote gallego tradicional unos 20 minutos antes de servir.
Como casi todos los platos de cuchara, el reposo le sienta de maravilla. El caldo se asienta, las patatas terminan de ligar el guiso y el sabor queda más redondo.
✅ Cómo saber si el pote gallego está en su punto
Un buen pote gallego debe quedar caldoso, pero con cuerpo. No debe ser una sopa aguada ni un puré espeso. Tiene que verse rústico, con las patatas tiernas, las alubias enteras y los grelos bien cocidos.
- Las patatas se parten fácilmente al pincharlas.
- Los grelos están tiernos, pero no deshechos.
- El caldo tiene color y sabor del compango.
- Las alubias están suaves y enteras.
- El chorizo y el lacón están bien cocidos.
- El punto de sal es sabroso, pero no fuerte.
Si al probarlo notas que todavía está plano, muchas veces le falta reposo. Déjalo 15-20 minutos y vuelve a probar antes de tocar la sal.
🔍 Información nutricional aproximada por ración
| Valor | Cantidad aproximada |
|---|---|
| Calorías | 450 kcal |
| Proteínas | 30 g |
| Grasas | 20 g |
| Hidratos de carbono | 35 g |
| Azúcares | 5 g |
Los valores son aproximados y pueden variar según la cantidad de compango, chorizo, tocino, patatas y alubias utilizadas.
💡 Consejos de la abuela para un pote gallego perfecto
- Desala bien el compango: es el punto más importante para que no quede fuerte de sal.
- Usa grelos si puedes: dan el sabor más tradicional, aunque el repollo también sirve.
- Chasca las patatas: ayudan a ligar el caldo de forma natural.
- No tengas prisa: el pote necesita cocción lenta y reposo.
- Prueba la sal al final: las carnes saladas cambian mucho el punto del guiso.
- Haz cantidad: al día siguiente suele estar incluso más rico.
- Acompaña con pan gallego: el caldo lo pide a gritos.
⚠️ Errores comunes al hacer pote gallego
- No desalar el lacón o la costilla: el guiso puede quedar demasiado salado.
- Añadir sal al principio: es mejor esperar al final.
- Cortar la patata muy pequeña: se deshace demasiado pronto.
- Remover con fuerza: rompe las alubias y las patatas.
- No escaldar grelos muy amargos: pueden dominar demasiado el plato.
- Servir sin reposo: el caldo queda menos asentado.
🛠️ Cómo arreglar el pote gallego si algo sale mal
Si queda demasiado salado
Añade más agua caliente y unas patatas extra chascadas. Cocina hasta que estén tiernas. También puedes retirar parte del caldo y sustituirlo por agua caliente.
Si queda aguado
Chafa algunas patatas dentro del caldo y deja cocer unos minutos más destapado. El almidón ayudará a darle más cuerpo.
Si los grelos están muy amargos
La próxima vez escáldalos antes. Si ya están dentro, puedes equilibrar con más patata y algo más de caldo.
Si las alubias se rompen
Probablemente se han removido demasiado o han cocido con demasiada fuerza. Baja el fuego y mueve la olla con suavidad.
Si el compango queda duro
Déjalo cocer más tiempo antes de añadir patatas y grelos. La carne debe estar tierna antes de terminar el guiso.
🍽️ Con qué acompañar el pote gallego
El pote gallego tradicional ya es un plato completo, así que no necesita demasiados acompañamientos. Aun así, puedes servirlo con:
- Pan gallego o pan de pueblo.
- Un vino tinto joven gallego.
- Ensalada sencilla si quieres aligerar la comida.
- Un postre casero suave, como arroz con leche o fruta.
Para una comida contundente de invierno, con un buen plato de pote y pan tienes más que suficiente.
🔄 Variantes del pote gallego
- Con repollo: buena opción si no encuentras grelos.
- Con berza: queda muy tradicional y con sabor potente.
- Con alubias secas: más lento, pero muy sabroso si las cueces bien.
- Más ligero: reduce tocino y chorizo, y usa más verdura.
- Más contundente: añade más lacón, costilla o chorizo.
- Con unto: en algunas casas se añade un poco para dar sabor tradicional.
🧊 Conservación y recalentado
El pote gallego aguanta muy bien en la nevera durante 3 o 4 días, siempre en un recipiente hermético.
Para recalentarlo, hazlo a fuego suave en una cazuela, añadiendo un poco de agua o caldo si se ha espesado demasiado. No lo calientes a fuego fuerte porque las patatas y las alubias pueden romperse.
De un día para otro suele estar más sabroso, porque los sabores se asientan y el caldo gana cuerpo.
❄️ ¿Se puede congelar el pote gallego?
Sí, se puede congelar, aunque la patata puede cambiar un poco de textura al descongelar.
Si quieres congelarlo con mejor resultado, congela el caldo con las carnes, los grelos y las alubias, pero evita poner demasiada patata. Otra opción es congelarlo tal cual y asumir que la patata quedará algo más blanda.
Para descongelar, pásalo a la nevera la noche anterior y recalienta despacio en cazuela.
👨🍳 Receta elaborada por José María – Recetas Elite
Esta receta de pote gallego tradicional está explicada con un enfoque casero y práctico, cuidando el desalado del compango, la cocción lenta, el punto de los grelos, la patata chascada y el reposo final para conseguir un guiso sabroso y bien ligado.
Sobre el autor: soy José María, creador de Recetas Elite, donde comparto recetas tradicionales, platos de cuchara, guisos caseros y cocina de la abuela explicada paso a paso.
Experiencia culinaria: realicé un curso general de cocina de 8 meses en Madrid capital, en la calle Jerte, y aplico esa base junto con experiencia práctica en guisos tradicionales, caldos, sofritos, recetas regionales y cocina familiar.
❓ Preguntas frecuentes sobre el pote gallego tradicional
¿Se puede hacer pote gallego sin grelos?
Sí, puedes usar repollo o berza si no encuentras grelos. El sabor tradicional lo dan los grelos, pero con repollo también queda un guiso muy rico y casero.
¿Qué diferencia hay entre pote gallego y caldo gallego?
El pote gallego suele ser más contundente, con más compango, patata y cuerpo. El caldo gallego es más ligero y caldoso, aunque ambos comparten ingredientes parecidos.
¿Hay que desalar el lacón y la costilla?
Sí, si son salados hay que desalarlos durante unas 24 horas, cambiando el agua varias veces. Si no se hace, el pote puede quedar demasiado salado.
¿Puedo usar alubias de bote?
Sí, puedes usar alubias blancas cocidas de bote. En ese caso, enjuágalas con cuidado y añádelas cuando el compango ya esté cocido, para que no se rompan demasiado.
¿Cuánto tiempo necesita el pote gallego?
El pote gallego tradicional necesita unas 2 horas de cocción aproximada, más el tiempo de reposo. Si usas alubias secas, puede necesitar más tiempo.
¿Se puede congelar el pote gallego?
Sí, congela bien, aunque la patata puede cambiar de textura. Si puedes, congela con menos patata o retira parte antes de guardar.
¿Qué vino le va bien al pote gallego?
Le va bien un tinto joven gallego o un vino de la tierra, fresco y con cuerpo suficiente para acompañar el compango y los grelos.
¿Está mejor el pote gallego al día siguiente?
Sí, como muchos platos de cuchara, el pote gallego suele estar más rico al día siguiente. El caldo se asienta, las carnes sueltan más sabor y el conjunto queda más redondo.
🥄 Pote gallego tradicional, cuchara gallega de verdad
Este pote gallego tradicional es cocina de verdad: grelos, patatas, alubias, compango y tiempo. No necesita adornos raros ni técnicas complicadas, solo buenos ingredientes, cocción tranquila y un reposo final.
Prepáralo en una olla grande, sirve bien caliente y acompaña con pan. Es un plato contundente, familiar y perfecto para esos días en los que el cuerpo pide cuchara.
Y como pasa con los buenos guisos, guarda un poco para el día siguiente. Ahí es cuando el pote gallego termina de demostrar por qué estas recetas de la abuela nunca pasan de moda.


