Salsa de pimientos del piquillo sin nata: fácil y cremosa
La salsa de pimientos del piquillo sin nata es una de esas recetas rápidas que te arreglan un plato en 15 minutos. Queda cremosa, suave, con ese color rojo tan bonito y con el sabor dulce y ligeramente ahumado de los pimientos del piquillo.
Lo mejor es que no necesita nata para quedar con buena textura. Con un sofrito sencillo de cebolla y ajo, un poco de caldo y unos buenos pimientos del piquillo, tienes una salsa ligera, sabrosa y perfecta para acompañar carnes, pescados, pasta, verduras, arroz o incluso usar como dip.
En Recetas Elite me gusta mucho esta salsa porque es fácil, barata y muy agradecida. No lleva pasos raros ni ingredientes complicados, pero si la haces con calma y la trituras bien, queda de esas salsas que parecen más elaboradas de lo que realmente son.
Salsa de pimientos del piquillo sin nata: resumen rápido
Para hacer una buena salsa de pimientos del piquillo sin nata, se sofríe cebolla y ajo, se añaden los pimientos, se cocina con un poco de caldo y se tritura hasta conseguir una textura cremosa.
- Tiempo total: 15 minutos aproximadamente.
- Ingrediente principal: pimientos del piquillo.
- No lleva: nata ni crema de leche.
- Textura ideal: suave, cremosa y ligera.
- Usos: carnes, pescados, pasta, verduras, arroz o aperitivos.
- Truco clave: sofreír bien la cebolla antes de triturar para que la salsa tenga más sabor.
Si te gustan las recetas de salsas caseras, puedes ver también la sección de salsas, esta salsa de ciruelas o la salsa holandesa.
Y si estás empezando en la cocina, puedes ver esta guía de cómo aprender a cocinar. Para ajustar cucharadas, mililitros, gramos o cantidades de caldo, también puedes consultar esta tabla de equivalencias de cocina.
Qué es la salsa de pimientos del piquillo sin nata
La salsa de pimientos del piquillo sin nata es una salsa casera preparada con pimientos del piquillo, cebolla, ajo, aceite de oliva y caldo. Se cocina todo junto y después se tritura hasta conseguir una crema fina y sabrosa.
Los pimientos del piquillo tienen un sabor dulce, suave y ligeramente ahumado, por eso funcionan tan bien en salsa. No hace falta añadir nata para que quede rica: si la cebolla está bien pochada y se tritura con la cantidad justa de caldo, queda cremosa igualmente.
Es una salsa muy útil porque sirve tanto para platos sencillos de diario como para recetas más especiales. Puedes usarla con pollo, solomillo, merluza, bacalao, pasta, arroz, verduras asadas o incluso como base para canapés.
🎥 Vídeo de la salsa de pimientos del piquillo
⏱️ Tiempos de preparación
| Etapa | Tiempo |
|---|---|
| Preparación | 5 minutos |
| Cocinado | 10 minutos |
| Tiempo total | 15 minutos |
| Raciones | 4 personas aprox. |
| Dificultad | Fácil |
🍳 Utensilios necesarios
- 1 sartén o cazo amplio
- 1 batidora de mano o vaso batidor
- 1 cuchillo
- 1 tabla de cortar
- 1 cuchara de madera
- 1 colador fino, opcional, si quieres una salsa más fina
- 1 tarro o recipiente hermético para conservarla
🌶️ Ingredientes para hacer salsa de pimientos del piquillo sin nata
- 1 bote de pimientos del piquillo, unos 200 g escurridos
- 1 cebolla pequeña
- 1 diente de ajo
- 100 ml de caldo de verduras o caldo de pollo
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida
- 1 cucharadita de vinagre de Jerez, opcional
Consejo antes de empezar: escurre bien los pimientos del piquillo antes de usarlos. Si vienen con mucho líquido, la salsa puede quedar más aguada y menos intensa.
Sobre el caldo: usa caldo de verduras si quieres una salsa más neutra o vegetariana. Si la vas a servir con pollo o carne, el caldo de pollo también queda muy bien.
👨🍳 Cómo hacer salsa de pimientos del piquillo sin nata paso a paso
1️⃣ Sofríe la cebolla y el ajo
Calienta una cucharada de aceite de oliva virgen extra en una sartén o cazo. Añade la cebolla picada y cocina a fuego medio durante unos 5 minutos, hasta que esté blandita.
Después incorpora el ajo picado y cocina 1 minuto más. No lo quemes, porque el ajo quemado amarga y se nota mucho en una salsa tan sencilla.
2️⃣ Añade los pimientos del piquillo
Incorpora los pimientos del piquillo escurridos y troceados. Sofríe todo junto durante 2 o 3 minutos para que los sabores se mezclen.
Este pequeño sofrito ayuda a que la salsa tenga más cuerpo y no sepa solo a pimiento triturado de bote.
3️⃣ Agrega el caldo
Vierte el caldo de verduras o de pollo. Añade una pizca de sal, pimienta negra y, si te apetece, una cucharadita de vinagre de Jerez.
Cocina a fuego medio durante 3 o 4 minutos. No hace falta reducir muchísimo, solo dejar que los sabores se unan.
4️⃣ Tritura la salsa
Pasa todo al vaso de la batidora o tritura directamente en el cazo si usas batidora de mano.
Tritura hasta obtener una salsa de pimientos del piquillo sin nata suave y cremosa. Si la quieres muy fina, pásala por un colador.
5️⃣ Ajusta la textura y sirve
Prueba la salsa y rectifica de sal o pimienta si hace falta. Si está demasiado espesa, añade un poco más de caldo caliente. Si está muy líquida, vuelve a ponerla al fuego unos minutos para reducir.
Puedes servirla caliente, templada o incluso fría, según el plato. Para carnes y pescados queda especialmente bien templada o caliente.
✅ Cómo saber si la salsa está en su punto
- Tiene un color rojo intenso y apetecible.
- La textura queda cremosa, pero no pesada.
- No sabe a cebolla cruda ni a ajo fuerte.
- El sabor es dulce, suave y ligeramente ahumado.
- Se puede napar sobre carne, pescado o verduras sin quedar aguada.
- No necesita nata para tener cuerpo.
Si la salsa queda demasiado líquida, déjala reducir unos minutos. Si queda demasiado espesa, añade un poco más de caldo y vuelve a triturar.
📊 Información nutricional aproximada
| Nutriente | Cantidad aproximada por 100 ml |
|---|---|
| Calorías | 60 kcal |
| Grasas | 4 g |
| Carbohidratos | 5 g |
| Proteínas | 1 g |
Valores aproximados. Pueden variar según la cantidad de aceite, el tipo de caldo y el tamaño de la ración.
💡 Consejos para una salsa de pimientos del piquillo perfecta
- Sofríe bien la cebolla: si queda cruda, se notará en el sabor final.
- No quemes el ajo: con 1 minuto suele ser suficiente.
- Escurre los pimientos: así la salsa queda más concentrada.
- Añade el caldo poco a poco: es más fácil aligerar que arreglar una salsa aguada.
- Para más brillo: añade un chorrito pequeño de aceite de oliva al final y tritura de nuevo.
- Para más cuerpo sin nata: puedes añadir una patata cocida pequeña o unas almendras trituradas.
- Para un toque picante: añade una pizca de guindilla, cayena o unas gotas de salsa picante.
⚠️ Errores comunes al hacer salsa de pimientos del piquillo sin nata
- No sofreír la cebolla: la salsa queda plana y con sabor crudo.
- Añadir demasiado caldo: pierde cuerpo y queda aguada.
- No escurrir los pimientos: puede quedar demasiado líquida.
- Quemar el ajo: amarga el resultado.
- No triturar bien: la textura queda basta o irregular.
- Pasarse con el vinagre: puede tapar el dulzor natural del piquillo.
🛠️ Cómo arreglar la salsa si algo sale mal
Si queda demasiado líquida
Vuelve a ponerla al fuego sin tapa y deja reducir unos minutos. También puedes añadir una patata cocida pequeña o unas almendras trituradas para dar cuerpo sin usar nata.
Si queda demasiado espesa
Añade un poco de caldo caliente y tritura de nuevo hasta conseguir la textura que buscas.
Si queda ácida
Añade una pizca de azúcar o un poco más de pimiento del piquillo para equilibrar. Hazlo poco a poco y prueba.
Si sabe demasiado a ajo
Cocina la salsa unos minutos más a fuego suave y añade un poco más de caldo o pimiento para suavizar.
🍽️ Para qué platos sirve esta salsa
La salsa de pimientos del piquillo sin nata es muy versátil. Puedes usarla como acompañamiento, como base de plato o como salsa rápida para dar color y sabor.
- Carnes a la plancha: pollo, lomo, solomillo o pavo.
- Pescados: merluza, bacalao, lubina o dorada.
- Pasta: macarrones, espaguetis, raviolis o lasaña.
- Verduras: berenjena, calabacín, patata cocida o espárragos.
- Arroces: como salsa ligera para acompañar arroz blanco o arroz con verduras.
- Aperitivos: como dip con pan tostado, crudités o patatas.
Si la vas a usar con pescado y quieres elegir bien el tipo, puedes consultar esta guía de tipos de pescados.
🌿 Variantes de la salsa de pimientos del piquillo sin nata
Con patata cocida
Añade una patata cocida pequeña antes de triturar. Da cuerpo y textura cremosa sin necesidad de nata.
Con almendras
Unas almendras tostadas trituradas aportan cuerpo y un sabor ligeramente tostado muy rico.
Versión picante
Añade un trocito de guindilla, cayena o unas gotas de tabasco. Va muy bien con carnes y patatas.
Versión vegana
Usa caldo de verduras y asegúrate de que todos los ingredientes sean de origen vegetal. Queda igual de sabrosa.
Con pimientos asados
Si no tienes piquillos, puedes usar pimientos rojos asados. El sabor cambia un poco, pero también sale una salsa muy rica.
🧊 Conservación y recalentado
Una vez fría, guarda la salsa de pimientos del piquillo sin nata en un tarro o recipiente hermético en la nevera.
Se conserva bien durante 4 o 5 días. Para usarla de nuevo, caliéntala a fuego suave en un cazo o en el microondas a potencia media, removiendo para que recupere textura.
Si al recalentar queda demasiado espesa, añade un chorrito de caldo o agua y mezcla bien.
❄️ ¿Se puede congelar la salsa de pimientos del piquillo?
Sí, esta salsa se puede congelar perfectamente. Déjala enfriar por completo, guárdala en porciones pequeñas y congélala hasta 3 meses.
Para descongelarla, pásala a la nevera la noche anterior. Después caliéntala suavemente y tritura de nuevo si ves que la textura se ha separado un poco.
👨🍳 Receta elaborada por José María – Recetas Elite
Esta receta de salsa de pimientos del piquillo sin nata está explicada con un enfoque práctico, cuidando los puntos que más influyen en el resultado: sofrito, textura, cantidad de caldo, triturado y conservación.
Sobre el autor: soy José María, creador de Recetas Elite, donde comparto recetas caseras, salsas, platos tradicionales y preparaciones fáciles explicadas paso a paso para cocinar mejor en casa.
Experiencia culinaria: realicé un curso general de cocina de 8 meses en Madrid capital, en la calle Jerte, y aplico esa base junto con experiencia práctica en cocina casera para explicar salsas, sofritos, texturas y trucos sencillos de forma clara.
❓ Preguntas frecuentes sobre la salsa de pimientos del piquillo sin nata
¿Puedo hacer esta salsa sin caldo?
Sí, puedes usar agua en lugar de caldo, aunque el caldo aporta más sabor. Si quieres una versión vegetariana, usa caldo de verduras.
¿Se puede congelar la salsa de pimientos del piquillo?
Sí, se puede congelar. Déjala enfriar, guárdala en un recipiente hermético y congélala hasta 3 meses. Para usarla, descongela en la nevera y calienta suavemente.
¿Sirve esta salsa de pimientos del piquillo para pasta?
Sí, queda muy bien con pasta. Puedes usarla con macarrones, espaguetis, raviolis o incluso como base para una lasaña diferente.
¿Puedo usar pimientos asados en vez de piquillos?
Sí, puedes usar pimientos rojos asados. El sabor cambia un poco porque los piquillos tienen un dulzor y aroma característicos, pero también queda una salsa muy sabrosa.
¿Cómo espesar la salsa de pimientos del piquillo sin nata?
Puedes reducirla unos minutos al fuego, añadir una patata cocida pequeña o triturar unas almendras tostadas con la salsa.
¿Cómo hacer la salsa más ligera?
Usa poco aceite, caldo de verduras y no añadas patata ni frutos secos. Aun así, quedará cremosa si la cebolla está bien pochada y trituras bien.
¿Con qué combina la salsa de pimientos del piquillo?
Combina con carnes, pescados, pasta, verduras, arroz, patatas, aperitivos y tostadas. Es una salsa muy versátil para tener preparada en la nevera.
¿Se puede hacer salsa de pimientos del piquillo sin nata y sin leche?
Sí. Esta receta no lleva nata ni leche. La textura cremosa se consigue con los pimientos, el sofrito de cebolla y la cantidad justa de caldo.
🌶️ Salsa de pimientos del piquillo sin nata, rápida y muy apañada
Esta salsa de pimientos del piquillo sin nata es sencilla, rápida y muy útil para tener en el recetario. En pocos minutos consigues una salsa cremosa, ligera y llena de sabor, sin necesidad de añadir nata.
Lo importante es no correr con el sofrito, escurrir bien los pimientos y ajustar el caldo poco a poco. Con esos detalles, la salsa queda mucho más sabrosa y con mejor textura.
Úsala con carne, pescado, pasta, verduras o como dip. Es de esas recetas básicas que una vez pruebas, acabas repitiendo porque te salva más de una comida.



