Este solomillo de cerdo en salsa se prepara en medallones, con una base de cebolla, ajo y vino blanco. La nata aporta una textura cremosa, pero la salsa debe conservar el sabor del sofrito y quedar fluida, no espesa como una bechamel. El punto importante es reducirla antes de devolver la carne a la sartén.
El solomillo es un corte magro y no necesita una cocción larga para ablandarse. Dorarlo crea sabor en la superficie; no lo sella ni impide que pierda jugos. Para conservarlo tierno conviene trabajar con medallones del mismo grosor, retirarlos mientras se cocina la cebolla y terminar la cocción con suavidad.
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Tiempos y utensilios
| Preparación | 15 minutos |
|---|---|
| Cocción | 25 minutos |
| Reposo | 3 minutos |
| Total | 43 minutos |
| Raciones | 3 |
Utiliza una sartén de 26–28 cm, unas pinzas, una tabla y un cuchillo. Un termómetro de cocina ayuda a comprobar los medallones sin cortarlos continuamente. Ten un plato preparado para reservar la carne y una tapa para mantenerla templada, sin encerrarla durante demasiado tiempo.
Ingredientes
- 600 g de solomillo de cerdo limpio
- 1 cebolla grande, unos 200 g
- 2 dientes de ajo
- 150 ml de vino blanco
- 200 ml de caldo de carne poco salado
- 100 ml de nata para cocinar
- 25 ml de aceite de oliva
- 1 cucharadita de mostaza de Dijon, opcional
- Sal y pimienta negra al gusto
- 1 cucharada de perejil picado

Si compras una pieza con telilla exterior, pide que la retiren o elimínala con un cuchillo fino. El peso indicado corresponde a la carne ya limpia. Para prescindir del vino, utiliza la misma cantidad de caldo; una cocción breve reduce su aroma, pero no permite garantizar que desaparezca todo el alcohol.
Cómo hacer solomillo de cerdo en salsa
1. Preparar la carne y las verduras
Corta el solomillo en medallones de unos 2,5 cm y sécalos con papel de cocina. Pica la cebolla y los ajos. Salpimienta la carne justo antes de cocinar. Procura que las piezas tengan un grosor parecido: una punta fina se hace antes que el centro y conviene retirarla cuando alcance su punto.
2. Dorar por tandas
Calienta el aceite a fuego medio-alto. Coloca los medallones separados y dora aproximadamente un minuto por cada lado, sin intentar terminar todavía el interior. Reserva en un plato. Si no caben holgados, haz dos tandas. Los restos tostados del fondo darán sabor a la salsa, pero no deben quedar negros ni desprender olor quemado.
3. Cocinar la cebolla
Baja a fuego medio y añade la cebolla. Cocina unos 8–10 minutos, removiendo, hasta que esté blanda y ligeramente dorada. Agrega el ajo durante el último minuto. Si el fondo está muy seco, incorpora una cucharada del caldo y raspa con una espátula de madera; no hace falta añadir aceite continuamente.
4. Reducir y ligar la salsa
Vierte el vino y deja hervir unos 3 minutos. Añade el caldo y cocina 4–5 minutos para concentrarlo. Incorpora la nata y la mostaza, si la utilizas, y remueve a fuego suave. Para una salsa lisa, tritura en un recipiente adecuado y devuelve a la sartén; también puedes dejar la cebolla picada, como en esta versión.
5. Terminar la carne
Devuelve los medallones y sus jugos a la salsa. Cocina suavemente unos 3–5 minutos, dando la vuelta a mitad, hasta que el centro de las piezas más gruesas alcance al menos 63 °C. El tiempo cambia con el grosor y el punto inicial. Retira del fuego y deja reposar 3 minutos. Si la salsa necesita más reducción, aparta la carne y reduce por separado para no secarla.

6. Ajustar y servir
Prueba la salsa después de reducirla y ajusta la sal. Si está demasiado espesa, añade un poco de caldo caliente. Reparte los medallones con la salsa y termina con perejil. Sirve con patatas, arroz blanco o verduras. Añade la guarnición en el plato para que cada persona pueda repartir la salsa sin que la carne siga cocinándose en la sartén.

Claves para una salsa equilibrada
La cebolla debe estar blanda antes de incorporar el vino. Si queda cruda, ni la nata ni el triturado eliminan por completo su sabor intenso. Dale tiempo al sofrito y mantén el fuego moderado para que el ajo no se queme mientras la cebolla pierde agua.
El caldo ya puede contener bastante sal. Por eso es mejor sazonar al final y evitar una reducción excesiva. Si prefieres una salsa sin nata, sustitúyela por 100 ml de caldo y tritura la cebolla: tendrá otra textura, más ligera, sin necesidad de añadir harina.
Errores habituales
- Medallones secos: suele deberse al grosor irregular o a dejarlos dentro mientras se reduce la salsa. Comprueba cada pieza y retírala cuando esté cocinada.
- Salsa cortada: evita hervir con fuerza después de añadir la nata. Remueve suavemente y ajusta con pequeñas cantidades de caldo.
- Fondo amargo: si el dorado se ha quemado, cambia de sartén. No rasques los restos negros dentro de la salsa.
- Exceso de mostaza: empieza por la cucharadita indicada. Debe acompañar, no dominar el sabor de la cebolla.
Variantes y acompañamientos
Puedes añadir 150 g de champiñones laminados: dóralos por separado y devuélvelos con la carne. No los incorpores crudos al final, porque soltarán agua y cambiarán la consistencia de la salsa. Para una versión con vino dulce tienes el solomillo al Pedro Ximénez, cuya proporción de líquidos es diferente.
Un puré de patata poco salado acompaña bien la salsa. Si eliges arroz o patatas al horno, empieza por la guarnición: el solomillo está mejor recién terminado y no conviene mantenerlo caliente durante media hora mientras se cocina el acompañamiento.
Conservación y recalentado
Refrigera las sobras en un recipiente poco profundo antes de dos horas y conserva tapadas hasta 3 días a 4 °C o menos. Recalienta la porción necesaria a fuego suave, añadiendo una cucharada de caldo si hace falta, hasta alcanzar 74 °C. Evita recalentar y enfriar todo el recipiente varias veces.
Información nutricional y alérgenos
La carne aporta proteína y la nata modifica la cantidad de grasa de la salsa. La receta contiene leche y, si se incorpora, mostaza; revisa también los ingredientes del caldo. Las calorías dependen de la nata elegida, la cantidad de salsa servida y la guarnición, por lo que no se ofrece una cifra sin cálculo específico.
Distribuye los medallones en platos templados y añade la salsa alrededor justo antes de servir. Reservar una parte en salsera permite ajustar la cantidad sin cubrir por completo la carne.
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar la salsa el día anterior?
Sí. Guárdala en frío y caliéntala suavemente. Para obtener una carne más jugosa, dora y termina el solomillo poco antes de servir.
¿Sirve lomo de cerdo?
Es otro corte y su tamaño y grosor cambian la cocción. No sustituyas una pieza gruesa de lomo manteniendo estos mismos minutos.
¿Se puede congelar?
Sí, aunque una salsa con nata puede separarse al descongelar. Descongela en la nevera y remueve al recalentar; para preparaciones destinadas a congelar, es preferible añadir la nata después.
Receta redactada para RecetasElite. Conoce al autor y el proyecto.
👨🍳 Por José María Santa María – Recetas Elite
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