🍖 Solomillo en salsa de la abuela: tierno y con una salsa casera para mojar pan
El solomillo en salsa de la abuela es una receta sencilla, pero tiene un punto que conviene controlar: el solomillo se cocina muy rápido y, si lo dejamos demasiado tiempo dentro de la salsa, puede pasar de tierno a seco en pocos minutos.
Por eso en esta receta primero doramos los medallones brevemente, los retiramos y hacemos la salsa en la misma cazuela. Cuando la cebolla está bien pochada, reducimos el vino, añadimos el caldo y solo al final volvemos a incorporar la carne para terminarla durante unos minutos.
Resultado: medallones tiernos y jugosos, con una salsa de cebolla, ajo y vino blanco suave, ligeramente ligada y con mucho sabor del fondo de la cazuela.
Si te gustan este tipo de platos tradicionales, también puedes probar estos
filetes de pollo en salsa de la abuela
o este
solomillo de cerdo al roquefort.
🎥 Vídeo de la receta
⏱️ Tiempos de preparación
| Etapa | Tiempo aproximado |
|---|---|
| Preparación | 15 minutos |
| Sofrito y salsa | 20-25 minutos |
| Cocción final de la carne | 4-7 minutos |
| Reposo | 3-5 minutos |
| Tiempo total | 45-50 minutos |
| Raciones | 4 personas |
| Dificultad | Fácil |
🍳 Utensilios necesarios
- 1 sartén amplia o cazuela baja
- 1 tabla de cortar
- 1 cuchillo afilado
- 1 cuchara de madera o espátula
- 1 plato para reservar la carne
- 1 batidora de mano, opcional
🛒 Ingredientes para 4 personas
- 600 g de solomillo de cerdo
- 2 cebollas grandes
- 3 dientes de ajo
- 180 ml de vino blanco seco
- 200 ml de caldo de carne
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de harina, opcional
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida
Sobre el solomillo: corta medallones de unos 2,5-3 cm. Con piezas demasiado finas tendremos muy poco margen para terminar la carne dentro de la salsa sin pasarla.
Sobre el vino: utiliza un blanco seco que tenga un sabor agradable. No hace falta uno caro, pero evitaría vinos dulces.
👨🍳 Cómo hacer solomillo en salsa de la abuela paso a paso
1️⃣ Preparar los medallones
Retiramos las telillas exteriores que pueda tener el solomillo y lo cortamos en medallones gruesos.
Salpimentamos justo antes de cocinar.
Intentaremos que todos tengan un grosor parecido para que terminen de hacerse prácticamente al mismo tiempo.
2️⃣ Dorar el solomillo rápidamente
Ponemos el aceite en una cazuela amplia y calentamos bien.
Añadimos los medallones sin amontonarlos.
Los doramos aproximadamente 45-60 segundos por cada lado.
No queremos cocinarlos por dentro todavía. Solo buscamos un bonito dorado exterior y dejar en la cazuela ese fondo tostado que luego aprovecharemos para la salsa.
Retiramos el solomillo a un plato y reservamos también los jugos que vaya soltando.
3️⃣ Pochar la cebolla con calma
Bajamos el fuego.
En la misma cazuela añadimos la cebolla cortada fina.
Ponemos una pequeña pizca de sal y cocinamos durante unos 12-15 minutos, removiendo de vez en cuando.
Debe quedar muy blanda y empezar a coger ligeramente color.
Si vemos que el fondo se está tostando demasiado, añadimos una cucharada de agua y removemos.
4️⃣ Añadir el ajo
Incorporamos los dientes de ajo picados.
Cocinamos durante aproximadamente 1 minuto.
No los añadimos junto con la cebolla desde el principio porque durante 15 minutos podrían quemarse y amargar la salsa.
5️⃣ Añadir harina si queremos una salsa con más cuerpo
Este paso es opcional.
Añadimos una cucharadita rasa de harina y removemos durante aproximadamente 1 minuto.
No hace falta utilizar más: la propia cebolla ya dará bastante cuerpo, especialmente si después trituramos la salsa.
6️⃣ Reducir el vino blanco
Vertemos el vino.
Subimos ligeramente el fuego y rascamos suavemente el fondo de la cazuela para recuperar todos los restos dorados de la carne.
Dejamos reducir durante unos 3-5 minutos, hasta que el aroma fuerte del vino se suavice y el líquido haya reducido claramente.
7️⃣ Añadir el caldo y el laurel
Incorporamos el caldo y la hoja de laurel.
Cocinamos la salsa a fuego medio-bajo durante unos 5 minutos.
Este pequeño hervor permite que la cebolla, el vino y el caldo terminen de integrarse antes de volver a meter la carne.
8️⃣ Triturar la salsa o dejarla rústica
Retiramos el laurel.
Aquí tenemos dos opciones.
Para una salsa casera y rústica: la dejamos tal cual.
Para una salsa más fina: trituramos la cebolla y el ajo con una batidora hasta conseguir una textura cremosa.
Si la trituramos, volvemos a ponerla en la cazuela y reincorporamos el laurel.
9️⃣ Terminar el solomillo dentro de la salsa
Volvemos a introducir los medallones junto con todos los jugos que hayan quedado en el plato.
Cocinamos a fuego suave.
Para medallones de unos 2,5-3 cm empezaría comprobando el punto después de unos 4 minutos.
Según el grosor y cómo nos guste la carne, pueden necesitar aproximadamente 4-7 minutos en total dentro de la salsa.
No hace falta dejarlos 10 o 15 minutos por sistema.
El solomillo es una pieza tierna y agradece una cocción bastante más corta que otros cortes destinados a guisos largos.
🔟 Ajustar la salsa
Retiramos un medallón y comprobamos el punto.
Probamos también la salsa.
Si está demasiado líquida, retiramos temporalmente la carne y reducimos la salsa unos minutos sin tapa.
Si ha quedado demasiado espesa, añadimos un poco de caldo caliente.
Corregimos de sal y pimienta al final.
1️⃣1️⃣ Dejar reposar
Apagamos el fuego y dejamos reposar el solomillo dentro de la salsa durante 3-5 minutos.
Después servimos inmediatamente.
✅ Cómo saber si el solomillo está en su punto
El mejor indicador es la propia carne.
- Debe cortarse con facilidad.
- El interior tiene que mantenerse jugoso.
- No debería quedar fibroso ni seco.
- La superficie debe conservar el dorado inicial.
- La salsa debe cubrir ligeramente el medallón sin parecer una pasta.
El grosor importa mucho.
Dos medallones cortados de forma distinta pueden necesitar varios minutos de diferencia, así que prefiero comprobar antes y añadir un poco de cocción si hace falta.
⚠️ Cinco errores que pueden estropear el plato
Sellar demasiado la carne
Si dejamos los medallones varios minutos por cada lado y después los cocinamos nuevamente en la salsa, será mucho más fácil que terminen secos.
Cortar el solomillo demasiado fino
Cuanto más fino sea, menos margen tendremos durante la cocción final.
Cocinar poco la cebolla
Una cebolla apenas rehogada no aporta la misma dulzura ni textura que una cebolla pochada lentamente.
No reducir el vino
Añadir vino y acto seguido meter la carne puede dejar una salsa demasiado agresiva.
Intentar espesar la salsa cocinando más la carne
Este es probablemente el error que más evitaría.
Si la salsa necesita reducir, sacamos el solomillo y reducimos el líquido solo.
La carne no tiene que pagar el precio de una salsa demasiado líquida.
🔧 Cómo arreglar la salsa
Ha quedado demasiado líquida
Retiramos el solomillo y dejamos hervir suavemente la salsa sin tapa.
Cuando tenga la consistencia que queremos, reincorporamos la carne solo unos segundos para calentarla.
Ha quedado demasiado espesa
Añadimos caldo caliente poco a poco.
No hace falta incorporar mucha cantidad de una sola vez.
La salsa tiene demasiado sabor a vino
La dejamos reducir unos minutos más sin la carne.
La carne se ha quedado algo seca
No podemos devolverle completamente la jugosidad perdida, pero servirla con abundante salsa caliente ayuda bastante.
Para la próxima vez, reduciremos el tiempo de sellado o de cocción final.
🍄 Variaciones que funcionan bien
Con champiñones
Añadimos unos 200 g de champiñones laminados cuando la cebolla esté casi hecha.
Los cocinamos hasta que hayan perdido buena parte del agua y continuamos con el vino.
Con salsa triturada
Trituramos completamente cebolla, ajo, vino y caldo antes de reincorporar el solomillo.
Queda especialmente bien si queremos una presentación más fina.
Sin vino
Podemos sustituirlo por algo más de caldo.
En este caso añadiría unas gotas de limón al final únicamente si la salsa necesita un pequeño toque de acidez.
🍽️ Qué guarnición le va mejor
- Puré de patatas: recoge muy bien la salsa.
- Patatas fritas: probablemente la opción más casera.
- Arroz blanco: sencillo y práctico.
- Patatas panaderas: buena opción para una comida familiar.
- Verduras salteadas: si queremos una guarnición más ligera.
- Pan: casi obligatorio cuando la salsa ha quedado bien.
🧊 Conservación y recalentado
Dejamos enfriar el plato y lo guardamos bien cerrado en el frigorífico.
Podemos conservarlo aproximadamente 2-3 días.
Para recalentarlo, prefiero ponerlo en una cazuela a fuego bajo con su salsa.
Si está muy espesa, añadimos una pequeña cantidad de caldo.
No conviene hervir el solomillo durante mucho tiempo al recalentarlo, porque volveríamos a cocinar la carne.
❄️ ¿Se puede congelar?
Sí.
Lo guardamos completamente frío y acompañado de su salsa.
Para descongelarlo, lo dejamos previamente en la nevera y después lo calentamos suavemente.
La salsa puede espesarse algo después de congelar, así que podemos ajustar con un poco de caldo durante el recalentado.
📊 Información nutricional aproximada
| Valor | Por ración aproximada |
|---|---|
| Calorías | 320-360 kcal |
| Proteínas | 30-35 g |
| Grasas | 14-18 g |
| Hidratos de carbono | 10-14 g |
Valores orientativos. Pueden variar según el tamaño de la ración, el caldo, la cantidad de aceite y la guarnición utilizada.
👨🍳 Receta elaborada por José María – Recetas Elite
En esta receta me fijo especialmente en no cocinar el solomillo más tiempo del necesario. Prefiero preparar primero la salsa con calma y reincorporar la carne al final, porque así resulta mucho más sencillo controlar su punto.
Realicé un curso general de cocina de 8 meses en Madrid y en Recetas Elite comparto recetas caseras explicando también los pequeños detalles que ayudan a corregirlas durante la preparación.
❓ Preguntas frecuentes
¿Qué parte del cerdo utilizo?
Solomillo de cerdo.
Es una pieza tierna y con poca grasa que funciona especialmente bien en preparaciones cortas con salsa.
¿Puedo hacerlo de un día para otro?
Sí, aunque al recalentarlo hay que hacerlo a fuego suave para evitar cocinar nuevamente el solomillo durante demasiado tiempo.
¿Por qué mi solomillo queda seco?
Normalmente por exceso de cocción.
Puede ocurrir durante el sellado inicial, durante el tiempo dentro de la salsa o al recalentarlo.
¿Es mejor cortar medallones gruesos o finos?
Para esta receta prefiero medallones gruesos, aproximadamente de 2,5-3 cm.
Dan bastante más margen para dorarlos y terminar después la cocción dentro de la salsa.
¿Hay que triturar la salsa?
No.
Es simplemente una cuestión de textura.
Sin triturar queda más rústica y casera; triturada queda más fina y homogénea.
¿Puedo preparar primero la salsa?
Sí.
Incluso puedes dejar la salsa preparada y cocinar el solomillo más cerca de la hora de comer. Es una buena opción si quieres evitar recalentar demasiado la carne.
🍖 El secreto está en no castigar el solomillo
Esta receta no necesita una cocción larga.
La cebolla sí agradece tiempo, el vino necesita reducir y la salsa tiene que coger sabor, pero el solomillo funciona justo al contrario.
Lo doramos rápidamente, lo reservamos y dejamos que sea la salsa la que se cocine con calma.
Al final reincorporamos los medallones únicamente el tiempo necesario.
Así conseguimos lo que buscamos: carne tierna y jugosa con una salsa casera bien trabajada.


