Los buñuelos de viento se hacen con una masa escaldada de harina, leche, agua, mantequilla y huevo. Al freír, el vapor expande pequeñas porciones de masa y crea un interior ligero, con cavidades. No llevan levadura: su volumen depende de la consistencia de la masa y de una fritura suficientemente lenta para cocinar el centro.
Esta receta prepara buñuelos sin relleno, terminados con azúcar glas. Después puedes rellenarlos con crema pastelera fría, pero conviene aprender primero a reconocer el punto de la masa. La cantidad de huevo se ajusta al final: añadir cuatro huevos grandes de golpe puede dejar una mezcla demasiado líquida para formar las piezas.
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Tiempos, cantidad y utensilios
| Preparación | 20 minutos |
|---|---|
| Cocción de la masa y fritura | 30 minutos |
| Enfriado | 15 minutos |
| Total | 1 hora y 5 minutos |
| Cantidad | Unos 30 buñuelos pequeños |
Necesitas un cazo, una espátula resistente, un bol, dos cucharillas, una olla alta para freír, una espumadera y papel absorbente. Un termómetro facilita controlar el aceite. El número de piezas y el tiempo de fritura cambian según su tamaño; evita hacer bolas grandes para terminar antes, porque pueden dorarse por fuera y quedar crudas dentro.
Ingredientes de los buñuelos de viento
- 125 ml de leche
- 125 ml de agua
- 100 g de mantequilla
- 150 g de harina de trigo de uso común
- 4 huevos medianos, incorporados según admita la masa
- 5 g de azúcar
- Una pizca de sal
- Aceite de girasol suficiente para freír en una olla alta
- 30 g de azúcar glas para terminar, aproximadamente

Pesa la harina antes de empezar y ten los huevos a mano. No sustituyas la harina por una mezcla sin gluten manteniendo automáticamente la misma cantidad: la consistencia y la expansión cambian. La mantequilla forma parte de la masa; el aceite de girasol se utiliza únicamente para la fritura.
Cómo hacer buñuelos de viento paso a paso
1. Calentar los líquidos
Pon en el cazo la leche, el agua, la mantequilla troceada, el azúcar y la sal. Calienta a fuego medio hasta que la mantequilla se funda y la mezcla alcance un hervor. No la dejes reducir varios minutos: perder demasiado líquido cambia la proporción con la harina. Retira momentáneamente del fuego para añadirla con comodidad.
2. Escaldar y secar la masa
Añade toda la harina de una vez y mezcla con energía hasta que no se vean zonas secas. Devuelve el cazo a fuego medio-bajo y remueve durante 1–2 minutos, aplastando y recogiendo la masa con la espátula. Debe formar una bola que se despegue de las paredes. No esperes a que se dore ni rasques una capa quemada del fondo.
3. Incorporar los huevos
Pasa la masa a un bol y deja templar unos minutos, removiendo para que pierda el calor intenso. Incorpora tres huevos de uno en uno, mezclando por completo después de cada adición. Bate el cuarto aparte y añádelo poco a poco solo si hace falta. Busca una masa espesa, brillante, que caiga lentamente de la espátula formando una cinta ancha; no debe correr como una masa de crepes.
4. Preparar el aceite y probar una pieza
Calienta varios centímetros de aceite a unos 165–170 °C, sin llenar más de la mitad de la olla. Con dos cucharillas ligeramente aceitadas, toma una porción del tamaño de una nuez pequeña y deslízala cerca de la superficie, sin dejarla caer desde arriba. Fríe esta primera pieza para comprobar que se hincha gradualmente y se cocina por dentro antes de dorarse demasiado.
5. Freír en tandas pequeñas
Añade pocas porciones cada vez, dejando espacio para que aumenten de volumen. Mantén el aceite alrededor de 165–170 °C y gira las piezas cuando sea necesario. Según el tamaño, necesitan unos 4–6 minutos por tanda. Retira cuando estén doradas y ligeras. Abre una de la primera tanda: el interior debe estar cocinado y aireado, sin una franja de masa húmeda y pegajosa.

6. Escurrir, enfriar y servir
Saca los buñuelos con la espumadera y deja escurrir sobre papel absorbente. Reparte en una sola capa mientras pierden el calor; amontonarlos recién fritos ablanda la superficie. Cuando estén fríos o templados, espolvorea el azúcar glas con un colador. Sirve el mismo día para disfrutar mejor el contraste entre la corteza fina y el interior ligero.

Cómo reconocer la consistencia correcta
La harina absorbe líquido de forma diferente según la marca y el tiempo que se haya secado la masa en el cazo. Por eso el último huevo se incorpora con prudencia. Una mezcla demasiado firme produce buñuelos compactos; una demasiado fluida se extiende en el aceite y resulta difícil de manejar.
Si falta un poco de humedad, añade parte del huevo batido y vuelve a comprobar. Si ya has añadido demasiado, no lo corrijas echando harina cruda sin más: cambia la estructura de la masa escaldada. Es preferible prevenir y reservar siempre parte del último huevo.
Errores frecuentes al freír
- Se doran enseguida: baja la temperatura y comprueba el interior. Un exterior oscuro no demuestra que el centro esté cocinado.
- Quedan grasientos: evita llenar la olla de piezas, porque la temperatura cae. Espera a que se recupere antes de la siguiente tanda.
- No se hinchan: revisa la consistencia y el secado de la masa. Tampoco conviene aplastarlos mientras están expandiéndose.
- Tienen tamaños muy distintos: utiliza siempre la misma cucharilla y cocina por separado las piezas más grandes.
Rellenos y variaciones
Cuando estén fríos puedes hacer un pequeño orificio y rellenar con una manga de crema pastelera, nata montada o una crema de chocolate firme. El relleno tiene que estar frío y debe añadirse poco antes de servir. Estos ingredientes no están incluidos en las cantidades ni en el tiempo de esta receta base.
Para otro acabado, pasa los buñuelos todavía templados por azúcar normal mezclado con una pequeña cantidad de canela. No necesitan a la vez azúcar glas y una cobertura abundante. Hornear esta masa produce una pieza parecida a un pequeño profiterol, con una textura diferente; no es equivalente a cambiar la fritura por unos minutos de horno.
Conservación
Los buñuelos sin relleno están mejor recién hechos. Una vez fríos, guárdalos protegidos en un lugar fresco para consumir durante el día. Si llevan crema, nata u otro relleno perecedero, refrigéralos a 4 °C o menos antes de dos horas y consúmelos preferentemente al día siguiente. Añade el azúcar glas al servir, porque la humedad lo disuelve.
Información nutricional y alérgenos
Contienen trigo, huevo y leche. La cantidad de aceite absorbida varía con la temperatura, el tamaño y el escurrido; por eso no se ofrece una cifra fija de calorías por pieza sin medir el resultado. El relleno y el azúcar del acabado también modifican cada porción.
Preguntas frecuentes
¿Llevan levadura química?
No en esta receta. La expansión se produce por el vapor y la estructura de la masa escaldada con huevo.
¿Debo añadir los cuatro huevos completos?
No necesariamente. Los tres primeros se añaden de uno en uno y el cuarto se utiliza para ajustar la textura.
¿Puedo hacerlos con mucha antelación?
La corteza pierde textura con las horas. Para una celebración, prepara los utensilios y pesa los ingredientes antes, pero procura freír el mismo día.
Receta redactada para RecetasElite. Conoce al autor y el proyecto.
👨🍳 Por José María Santa María – Recetas Elite
Recetas caseras con cantidades claras, pasos detallados y consejos para ajustar la preparación en casa.





