Asar tomates cherry concentra su sabor y deja un jugo de aceite, ajo y hierbas que sirve para acompañar pasta, pescado o una tostada. No hace falta pelarlos: basta con lavarlos y repartirlos en una sola capa.
El tamaño de la fuente importa. Si quedan muy amontonados se cuecen en su líquido; con algo de espacio se arrugan, se abren y toman color por los bordes.
⏱️ Ficha rápida de la receta
| Cantidad | 4 personas como guarnición |
|---|---|
| Preparación | 10 minutos |
| Cocción | 25 minutos |
| Reposo, enfriado o curado | 5 minutos |
| Tiempo total aproximado | 40 minutos |
Los tiempos son orientativos. Comprueba las señales de cocción y cuenta los preparativos previos que se indican en esta receta.
📝 Ingredientes
- 500 g de tomates cherry
- 3 dientes de ajo
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de orégano seco
- 1/2 cucharadita de tomillo seco
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida
- 1 cucharadita de vinagre balsámico, opcional
- 1 pequeña pizca de azúcar, solo si los tomates están muy ácidos

🍳 Utensilios necesarios
Fuente de horno, cuchillo, tabla y cuchara.
👨🍳 Preparación paso a paso
1. Preparar el horno y los tomates
Precalienta el horno a 200 °C, con calor arriba y abajo. Lava los tomates y sécalos. Déjalos enteros si son pequeños; corta por la mitad los más grandes para igualar la cocción.
2. Aliñar en la fuente
Reparte los tomates en una fuente sin amontonarlos. Añade el ajo pelado y laminado, el aceite, el orégano, el tomillo, la sal y la pimienta. Mezcla para cubrirlos. Si usas vinagre balsámico o una pizca de azúcar, incorpóralos ahora.
3. Asar hasta que se abran
Hornea unos 20–25 minutos. A mitad del tiempo mueve suavemente la fuente o remueve con una cuchara. Estarán listos cuando la piel se arrugue, algunos tomates se abran y los jugos empiecen a concentrarse; evita secarlos por completo.
4. Templar y servir
Déjalos reposar cinco minutos. Prueba el jugo y ajusta la sal. Sirve los tomates junto con el ajo y la salsa que han soltado sobre pasta, pan o una guarnición.

💡 Consejos para esta preparación
- Si el ajo empieza a tostarse antes que los tomates, húndelo en los jugos de la fuente.
- Usa tomates de tamaño parecido o corta por la mitad los más grandes.
- Aprovecha el jugo para aliñar el acompañamiento; no es necesario añadir más aceite al servir.
🧊 Conservación y preparación anticipada
Guarda los tomates con su jugo en un recipiente cerrado en la nevera y consume en dos o tres días. Recalienta suavemente o deja templar solo la porción que vayas a servir. No conserves esta preparación de ajo y aceite a temperatura ambiente.
🥣 Ingredientes y alérgenos
Comprueba los sulfitos del vinagre balsámico si lo utilizas.
❓ Dudas sobre esta receta
¿Se pueden preparar con antelación?
Sí. Conserva los tomates refrigerados con sus jugos y calienta la cantidad que necesites.
¿Hay que añadir azúcar?
No necesariamente. Prueba primero los tomates; una pizca es opcional y no sustituye el asado.
También puedes preparar lasaña de pollo.
Cómo preparar tomates cherry asados con ajo
Elegir tomates maduros
Busca tomates cherry firmes, con piel intacta y aroma agradable. Lávalos y sécalos antes de introducirlos en la fuente. Si mezclas tamaños muy diferentes, los más pequeños pueden reventar antes que los grandes.
Preparar el ajo
Utiliza la cantidad de ajo indicada y decide si quieres dientes enteros, laminados o ligeramente aplastados siguiendo el procedimiento. Los trozos pequeños se doran deprisa; evita dejarlos expuestos al calor directo durante demasiado tiempo porque pueden volverse amargos.
Repartir aceite y aromáticos
Coloca los tomates en una sola capa, añade el aceite de oliva y mezcla delicadamente. Si utilizas hierbas, distribúyelas de modo uniforme. Una fuente demasiado pequeña hace que los tomates se cuezan en su propio líquido en lugar de concentrar sabor por el horneado.
Vigilar el horno
Precalienta y revisa los tomates cuando comiencen a arrugarse y soltar jugos. No todos necesitan el mismo tiempo: un cherry pequeño puede ablandarse antes que uno grande. Retira la bandeja cuando tengan piel ligeramente abierta y estén tiernos, sin dejarlos secarse por completo.
Aprovechar los jugos
El líquido que queda en la fuente concentra tomate, ajo y aceite. Puedes mezclarlo con pasta cocida, añadirlo a una tostada o utilizarlo para acompañar pescado. No desperdicies ese fondo salvo que el ajo se haya quemado.
Errores frecuentes
Si los tomates quedan blandos y aguados, prueba una fuente más amplia para facilitar la evaporación. Si el ajo se oscurece, introdúcelo en piezas mayores o protégelo bajo los tomates. Si la superficie se reseca, revisa la temperatura y la cantidad de aceite prevista.
Conservación
Deja que pierdan calor y refrigera rápidamente en un recipiente cerrado. No conserves ajo cocinado en aceite a temperatura ambiente. Recalienta únicamente la porción necesaria o utiliza los tomates fríos en preparaciones aptas.
Cómo servir
Combina con queso fresco, pan tostado o pasta. Prueba la sal al final para mantener el sabor natural y dulce del tomate asado.
Cómo adaptar la bandeja al número de raciones
Una cantidad pequeña de tomates cabe en una fuente compacta, pero para varias raciones conviene utilizar una bandeja grande. Deja algo de espacio para que el vapor escape y se concentren los jugos. Si los amontonas en varias capas, algunos quedarán cocidos en líquido y otros excesivamente tostados.
Cuándo añadir hierbas
Las hierbas secas resisten mejor el calor que muchas hojas frescas delicadas. Si utilizas albahaca fresca, puedes reservar una parte para añadirla al servir. El romero y el tomillo deben emplearse en cantidades moderadas para que no oculten el sabor dulce del tomate.
Cómo usar los tomates en otros platos
Una cucharada de tomates asados aporta sabor a un bocadillo de queso, una tortilla o un plato de pasta. También pueden colocarse sobre una tostada recién hecha. Si vas a mezclarlos con pasta, incorpora parte del jugo de la fuente y remueve hasta que forme una salsa ligera.
Preguntas frecuentes
¿Hay que cortar los tomates?
Depende de su tamaño y del resultado deseado. Los cherry pequeños pueden hornearse enteros, mientras que los grandes se ablandan más deprisa cortados por la mitad.
¿Por qué se abren durante el horno?
El calor aumenta la presión del vapor interior y la piel termina cediendo. Es normal y contribuye a liberar jugos.
¿Puedo añadir queso al horno?
Sí, pero vigila su tiempo de cocción. Un queso fresco delicado puede perder textura si permanece tanto tiempo como los tomates.
¿Qué hago si el ajo se quema?
No lo tritures con la salsa porque puede amargar. Retira los trozos afectados y ajusta el tiempo o la posición en una próxima preparación.
Antes de sacar la bandeja, comprueba que los tomates estén tiernos y que el ajo conserve un color agradable. Si preparas varias bandejas, intercambia sus posiciones solo cuando sea seguro hacerlo y vigila que todas alcancen el mismo punto. Deja reposar unos instantes para evitar quemaduras con los jugos calientes.
Para completar el plato, prueba los jugos de la fuente y rectifica la sal solo al final. El tomate asado suele intensificar su dulzor natural.
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