Estas judías verdes con patatas se hacen en una sola cazuela, con un sofrito de cebolla, ajo y tomate. La patata aporta cuerpo al caldo y las judías se añaden unos minutos después para que conserven su forma.
El orden de cocción ayuda a conseguir las dos verduras tiernas a la vez. Empieza con caldo suficiente para llegar casi al nivel de las patatas y añade más, caliente y en pequeñas cantidades, solo si el guiso lo necesita.
⏱️ Ficha rápida de la receta
| Dato | Cantidad o tiempo aproximado |
|---|---|
| Raciones o cantidad | 4 personas |
| Preparación | 15 minutos |
| Sofrito y cocción | 45 minutos aproximadamente |
| Reposo | 5 minutos |
| Tiempo total | 1 hora y 5 minutos aproximadamente |
| Dificultad | Fácil |
La cocción cambia según el tamaño de las patatas y el grosor de las judías. Comprueba ambas antes de apagar; los tiempos son orientativos.
📝 Ingredientes
- 500 g de judías verdes frescas
- 600 g de patatas
- 1 cebolla grande
- 2 dientes de ajo
- 2 tomates maduros rallados o 150 g de tomate triturado
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 650-700 ml de caldo de verduras o agua caliente
- 1 hoja de laurel
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta negra, opcional
Los 650–700 ml de caldo son una referencia para una cazuela mediana. Reserva parte para ajustar el guiso: una olla muy ancha pierde más líquido que una estrecha.
Si las judías tienen hebras, retíralas al cortar los extremos. Para una cocción uniforme, corta las patatas en trozos parecidos y las judías en piezas de unos 3–4 cm.

🍳 Utensilios necesarios
Cazuela con tapa, tabla, cuchillo, rallador para el tomate y cuchara de madera. No necesitas batidora: el propio almidón de la patata ayuda a espesar.
👨🍳 Cómo hacer judías verdes con patatas paso a paso
1️⃣ Limpia y corta las verduras
Lava las judías, retira los extremos y las hebras si las tienen. Pela las patatas y córtalas chascándolas: introduce el cuchillo y termina de separar el trozo rompiéndolo con un pequeño giro.
Pica la cebolla y los ajos. Ralla los tomates o prepara el tomate triturado antes de encender el fuego.
2️⃣ Cocina el sofrito
Calienta el aceite en la cazuela y pocha la cebolla a fuego medio-bajo unos 10–12 minutos, hasta que esté blanda. Añade el ajo y remueve aproximadamente un minuto.
Incorpora el tomate y cocina otros 6–8 minutos, hasta que pierda parte del agua. Si se pega, baja el fuego; no hace falta dorarlo con fuerza.
3️⃣ Añade pimentón, patatas y caldo
Aparta la cazuela del fuego, mezcla el pimentón y añade enseguida las patatas. Remueve para repartir el sofrito y vuelve al fuego.
Incorpora el laurel y unos 650 ml de caldo caliente. Cuando empiece un hervor suave, cocina las patatas unos 8 minutos antes de añadir las judías.
4️⃣ Cuece las judías con las patatas
Añade las judías y mezcla con cuidado. Mantén un hervor moderado unos 12–15 minutos, con la cazuela parcialmente tapada.
Comprueba una judía y una patata. La judía debe estar tierna y la patata no ofrecer un centro duro al pincharla. Si falta cocción, continúa unos minutos y añade un poco de caldo caliente cuando sea necesario.
5️⃣ Ajusta el caldo sin romper el guiso
Si sobra líquido, destapa al final y deja reducir. Para darle más cuerpo, aplasta uno o dos trozos de patata contra la pared de la cazuela y mézclalos con el caldo.
Prueba de sal y añade pimienta si te gusta. Mueve la cazuela con suavidad en vez de remover continuamente con la cuchara.
6️⃣ Deja reposar y sirve
Retira el laurel, apaga el fuego y deja reposar unos 5 minutos. El caldo se asentará ligeramente.
Sirve caliente, repartiendo patatas, judías y sofrito en cada plato. Si durante el reposo espesa demasiado, corrige con unas cucharadas de caldo caliente.

💡 Si la patata y la judía no se hacen a la vez
- Judías muy gruesas: pueden necesitar más tiempo. Córtalas de tamaño uniforme y prueba una de las piezas más grandes.
- Patatas duras: los trozos pueden ser demasiado grandes. La próxima vez reduce su tamaño; en este guiso prolonga la cocción a hervor suave.
- Caldo aguado: añade menos al principio y aprovecha la patata para ligarlo. No hace falta incorporar harina.
🧊 Cómo guardar y recalentar el guiso
Deja perder el calor intenso y guarda en un recipiente cerrado en la nevera, a 4 °C o menos, antes de que pasen dos horas. Consúmelo preferiblemente en 2–3 días.
Recalienta únicamente la cantidad que vayas a comer, a fuego suave con un poco de agua o caldo, hasta que esté bien caliente. Puedes congelarlo, aunque la patata puede quedar más granulosa; si buscas la mejor textura, es preferible prepararlo para pocos días.
🥣 Ajustes sencillos
Con agua en lugar de caldo se obtiene un guiso más suave; en ese caso importa especialmente cocinar bien el sofrito. Si utilizas caldo preparado, prueba antes de añadir sal.
Para acompañar carne o pescado, sirve menos caldo y porciones más pequeñas. Como plato de cuchara, conserva suficiente líquido para repartirlo con las verduras.
❓ Dudas sobre esta receta
¿Se pueden usar judías verdes congeladas?
Sí. Añádelas según las indicaciones del envase y ajusta la cocción comprobando su textura. No des por hecho que necesitan el mismo tiempo que las frescas.
¿Por qué se chascan las patatas?
El borde irregular ayuda a liberar almidón y a dar cuerpo al caldo. No hace falta romperlas en piezas diminutas.
¿Puedo hacerlo de un día para otro?
Sí. Guarda el guiso refrigerado y recalienta con un poco de caldo si ha espesado. Mueve la cazuela suavemente para conservar los trozos.
Si estás empezando con los guisos, tienes más ideas en estas recetas de cocina para principiantes.





