Este pollo a la miel y mostaza se hace en sartén con contramuslos deshuesados. La carne se dora primero y la miel se añade después, mezclada con agua y mostaza, para que la salsa gane cuerpo sin quemarse.
La proporción propuesta da una salsa dulce con un punto ácido. Si utilizas una mostaza muy fuerte, empieza con algo menos y ajusta al final.
| Raciones | 4. |
|---|---|
| Preparación | 10 minutos. |
| Cocción | 25 minutos. |
| Tiempo total | 35 minutos. |
Utensilios necesarios
Sartén amplia, pinzas, cuenco para mezclar la salsa, cuchara medidora y termómetro de cocina. Usa un plato limpio para el pollo ya cocinado.
Ingredientes
- 4 contramuslos de pollo deshuesados y sin piel, unos 700 g
- 3 cucharadas de miel, unos 60 g
- 2 cucharadas de mostaza de Dijon o mostaza a la antigua
- 1 cucharada de vinagre de manzana
- 2 dientes de ajo
- 100 ml de agua
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharadita de maicena, opcional
- Sal y pimienta al gusto
- Perejil picado para servir, opcional

La mostaza a la antigua deja semillas visibles y una textura más rústica. La Dijon lisa da una salsa más uniforme. Ambas sirven; su intensidad depende de la marca. Los contramuslos con hueso necesitan más tiempo y no deben cocinarse siguiendo estos minutos sin comprobar el centro.
Preparación paso a paso
1. Preparar el pollo
Seca los contramuslos con papel de cocina y retira los restos de grasa que sobresalgan. Ábrelos para que tengan un grosor similar y salpimenta moderadamente. No laves el pollo crudo; limpia después los utensilios y superficies que hayan estado en contacto con él.
2. Mezclar la salsa
Mezcla la miel con la mostaza, el vinagre y 80 ml de agua. Reserva los otros 20 ml para diluir la maicena si la necesitas al final. Pela y pica los ajos. Mantén esta mezcla separada del pollo crudo.
3. Dorar la carne
Calienta el aceite en una sartén amplia. Dora el pollo a fuego medio-alto durante 3–4 minutos por cada lado, sin amontonarlo. No tiene que quedar completamente cocinado en este paso. Baja el fuego y aparta momentáneamente la carne a un plato.
4. Cocinar con la salsa
Añade el ajo a la sartén y remueve unos 30 segundos, sin dejar que se queme. Vierte la mezcla de miel y mostaza, raspa los jugos dorados del fondo y devuelve el pollo. Cocina a fuego suave 10–12 minutos, girando las piezas una vez. Si la salsa se reduce demasiado antes de que la carne esté hecha, añade unas cucharadas de agua.
5. Comprobar el punto y ajustar el espesor
Comprueba que el centro de la parte más gruesa del pollo alcance 74 °C. Si necesita más tiempo, continúa a fuego suave. Cuando esté hecho, retíralo brevemente. Si quieres espesar la salsa, disuelve la maicena en el agua reservada, añádela poco a poco y deja hervir suavemente 1 minuto mientras remueves. Si ya tiene cuerpo, omite la maicena.

6. Servir con la salsa
Devuelve el pollo a la sartén y cúbrelo con la salsa caliente. Prueba y ajusta con unas gotas de vinagre si lo quieres menos dulce. Añade perejil opcional y sirve con arroz, puré de patata o judías verdes. No reduzcas la salsa hasta que se convierta en un caramelo espeso.

Consejos y variantes
Para utilizar pechuga, córtala en filetes gruesos de tamaño parecido y reduce el tiempo, comprobando igualmente los 74 °C. La pechuga se reseca antes que el contramuslo, por lo que conviene retirarla en cuanto esté hecha.
Si prefieres una salsa más suave, sustituye parte del agua por nata de cocinar, añadiéndola al final y calentando sin un hervor fuerte. Es una variante, no un ingrediente necesario para conseguir una salsa ligada.
Errores que conviene evitar
- Añadir la miel al dorar: puede quemarse antes que la carne.
- Reducir con fuego demasiado alto: concentra el dulzor y deja la salsa pegajosa.
- Espesar sin diluir la maicena: produce grumos.
- Guiarse solo por el exterior: un pollo dorado puede seguir crudo en el centro.
Conservación
Guarda el pollo con su salsa en un recipiente cerrado, en la nevera a 4 °C o menos, antes de dos horas. Consume en 3 días. Recalienta con un poco de agua hasta alcanzar 74 °C en el centro. Puedes congelar porciones; descongela en la nevera y recalienta solo la cantidad necesaria.
Elegir la mostaza y equilibrar el glaseado
La mostaza es el ingrediente que más cambia el carácter de esta salsa. Una Dijon lisa se integra por completo y aporta un sabor marcado; una mostaza con semillas deja una textura más irregular. Antes de medirla, remueve el contenido del tarro si se ha separado algo de líquido. No utilices indistintamente una salsa de mostaza ya endulzada y mostaza sola: con la primera puede ser necesario reducir la miel.
Mezcla y prueba una pequeña cantidad de la salsa antes de que entre en contacto con la carne. Esta primera prueba permite detectar una mostaza muy picante o un vinagre especialmente intenso. Después de cocinar, vuelve a probar porque la evaporación habrá concentrado el sabor. Corrige con pequeñas cantidades: unas gotas de vinagre para aportar acidez o una cucharada de agua para suavizar la concentración.
Resolver los problemas de la sartén
Si el pollo suelta bastante agua al principio, deja espacio entre las piezas y dora en dos tandas. No añadas la mezcla de miel hasta terminar ese dorado. Los restos marrones adheridos al fondo pueden incorporarse a la salsa al añadir el agua; si se han vuelto negros y desprenden olor quemado, retira la sartén del fuego y elimina esa parte antes de continuar. Una salsa dulce no disimula bien el amargor de un fondo quemado.
Cuando la salsa tenga buen sabor pero esté demasiado líquida, saca el pollo ya hecho antes de espesarla. Así puedes ajustar la textura sin seguir cocinando la carne. Añade la maicena diluida poco a poco, remueve y espera a que hierva suavemente antes de valorar si necesita más. Ten en cuenta que el glaseado gana cuerpo al perder temperatura.
Preparar más raciones
Para ocho personas, duplica los ingredientes y utiliza dos sartenes o trabaja en tandas. El tiempo no se duplica automáticamente: depende del grosor del pollo y del espacio disponible. Mantén juntas las piezas de tamaño similar y comprueba cada una antes de servir. Un arroz sencillo permite recoger la salsa; si eliges puré de patata, evita dejar la salsa excesivamente espesa porque ambos elementos tendrían una textura muy densa.
Información nutricional orientativa
Una ración, calculada como la cuarta parte de la preparación, aporta aproximadamente 330 kcal sin guarnición ni nata opcional. El cálculo es orientativo y cambia con la grasa del contramuslo y la cantidad de salsa servida. El pollo aporta proteínas; la miel aporta azúcares, y el aceite y la carne concentran la mayor parte de la grasa.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar mostaza amarilla suave?
Sí, aunque el sabor será diferente y generalmente menos intenso. Prueba la salsa antes de añadir más miel.
¿Hace falta marinar?
No. La salsa se incorpora durante la cocción y es suficiente para esta preparación rápida.
¿Cómo arreglo una salsa demasiado espesa?
Añade agua caliente de cucharada en cucharada y mezcla a fuego suave hasta recuperar una textura que cubra la carne sin apelmazarse.
👨🍳 Por José María Santa María – Recetas Elite
Recetas caseras con cantidades claras, pasos detallados y consejos para ajustar la preparación en casa.
La revista de Recetas Elite · N.º 01
Un mes de cenas fáciles.
Llévate 20 cenas para dos, cuatro menús semanales y las listas de compra en un PDF para guardar.
- 102 páginas en PDF
- 20 recetas paso a paso
- Menús y listas de compra
Descarga en PDF tras confirmar el pago. Sin envío físico.






