El salteado de calabacín con gambas se prepara en pocos minutos y queda mejor cuando la verdura conserva algo de firmeza. El ajo perfuma el aceite y el limón aporta un toque fresco al servir.
La clave es trabajar con una sartén amplia y las gambas bien secas. Si amontonas los ingredientes, soltarán agua y terminarán cociéndose en lugar de dorarse.
⏱️ Ficha rápida de la receta
| Cantidad | 2 raciones |
|---|---|
| Preparación | 10 minutos |
| Cocción | 12 minutos |
| Reposo, enfriado o curado | 0 minutos |
| Tiempo total aproximado | 22 minutos |
Los tiempos son orientativos. Comprueba las señales de cocción y cuenta los preparativos previos que se indican en esta receta.
📝 Ingredientes
- 2 calabacines medianos, unos 500 g
- 250 g de gambas crudas peladas
- 2 dientes de ajo
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal y pimienta
- Unas gotas de zumo de limón, opcional

🍳 Utensilios necesarios
Sartén amplia de 28 cm, espátula, tabla y papel de cocina.
👨🍳 Preparación paso a paso
1. Cortar y secar
Lava los calabacines y córtalos en medias lunas de unos 7 mm. Seca las gambas; si estaban congeladas, descongélalas previamente en la nevera. Pica los dientes de ajo y mantenlos separados de la verdura.
2. Saltear el calabacín
Calienta una cucharada de aceite a fuego medio-alto. Añade el calabacín extendido y cocina 5–7 minutos, removiendo de vez en cuando. Si no cabe sin amontonarse, trabaja en dos tandas.
3. Cocinar las gambas
Reserva el calabacín. Añade la otra cucharada de aceite y el ajo; remueve 20–30 segundos sin dejar que se oscurezca. Incorpora las gambas y cocina 2–3 minutos, girándolas a mitad.
4. Unir y ajustar
Cuando las gambas estén opacas y firmes, devuelve el calabacín. Mezcla durante 1 minuto para calentar el conjunto. Añade sal y pimienta al final y comprueba que no queda líquido acumulado en el fondo.
5. Servir enseguida
Retira del fuego, añade unas gotas de limón si te gusta y reparte en dos platos. Sirve inmediatamente para disfrutar el contraste entre la verdura firme y las gambas jugosas.

💡 Consejos para esta preparación
- Sala al final para reducir el agua que suelta el calabacín durante el salteado.
- Si el ajo empieza a dorarse demasiado, incorpora enseguida las gambas o baja el fuego.
- No prolongues la cocción cuando las gambas ya estén opacas: se endurecen.
🧊 Conservación y preparación anticipada
Guarda las sobras refrigeradas antes de 2 horas y consúmelas en 1–2 días. Recalienta brevemente en sartén hasta que todo esté bien caliente. La verdura quedará más blanda que recién preparada.
📚 Guía completa de preparación y consejos
Preparar las gambas
Si utilizas gambas congeladas, descongélalas en la nevera y sécalas antes de cocinar. Retira las cáscaras y el intestino si es visible, y guarda el marisco refrigerado mientras preparas las verduras. Las gambas se cocinan en pocos minutos, así que conviene tener todo cortado antes de encender el fuego.
Cortar el calabacín de manera uniforme
Corta medias lunas o bastones de grosor parecido. Si son muy finos se ablandarán enseguida; si son gruesos, necesitarán más tiempo. Seca la superficie para favorecer el dorado. No es necesario pelar un calabacín de piel tierna y bien lavado.
Organizar el salteado
Utiliza una sartén amplia y caliente con una cantidad moderada de aceite. Cocina primero el calabacín en una capa que permita evaporar su humedad, trabajando por tandas si hace falta. Cuando esté casi tierno, resérvalo y cocina las gambas brevemente, evitando que se vuelvan correosas.
El punto correcto de las gambas
Las gambas deben quedar opacas y cocinadas, pero no necesitan permanecer mucho tiempo en la sartén. La duración cambia con su tamaño. Incorpora al final el calabacín y mezcla lo justo para repartir ajo, especias y jugos sin recocer los ingredientes.
Errores frecuentes
Si el plato queda aguado, seguramente has llenado demasiado la sartén o has añadido gambas sin secar. Si el calabacín se deshace, córtalo más grueso y no lo remuevas constantemente. Si las gambas quedan duras, redúceles el tiempo de cocción y añádelas solo al final.
Variaciones de sabor
Prueba con ralladura de limón, perejil fresco o una pizca de pimentón dulce. Añade el zumo de limón al servir para evitar un exceso de humedad en la sartén. También puedes incorporar tomate cherry partido, cocinándolo antes que las gambas para evaporar parte de sus jugos.
Cómo servirlo
Este salteado puede servirse solo como cena ligera o acompañado de arroz blanco, cuscús o pasta. Si añades una guarnición, prepárala antes de saltear las gambas. Presenta el plato recién hecho para conservar el contraste entre verduras tiernas y marisco jugoso.
Conservación y seguridad
Contiene crustáceos. Evita la contaminación cruzada y no reutilices utensilios usados con marisco crudo sin lavarlos. Refrigera rápidamente las sobras y calienta por completo la cantidad que vayas a consumir, con cuidado de no secar las gambas.
🧑🍳 Organización paso a paso para no pasar las gambas
Este salteado mejora mucho cuando se preparan todos los ingredientes antes de comenzar. Lava el calabacín, córtalo, seca las gambas y deja el ajo picado en recipientes separados. Coloca también la fuente de servir cerca del fuego. Así podrás cocinar a buena temperatura sin detenerte para buscar utensilios o ingredientes. Si utilizas una sartén de acero, deja que se caliente antes de añadir el aceite; si es antiadherente, sigue las recomendaciones del fabricante para evitar sobrecalentarla vacía.
Saltea las verduras hasta que estén tiernas pero mantengan la forma. Después puedes retirarlas a un plato y cocinar las gambas. Cuando estén opacas, junta ambos ingredientes y remueve unos segundos. Si el plato empieza a soltar líquido, no lo compenses con harina: mantén el calor suficiente para evaporar una pequeña cantidad, pero retira las gambas antes de prolongar demasiado la cocción.
🥗 Ideas para convertirlo en un plato completo
Para una comida más consistente, combina el salteado con arroz cocido, pasta corta o legumbres suaves. Si sirves con arroz, prepara primero la base y reparte las gambas al final para conservar su textura. También puedes utilizarlo como relleno de una tortilla de trigo, añadiendo una salsa ligera de yogur una vez fuera del fuego.
❓ Dudas adicionales
¿Se puede utilizar calabacín congelado?
Sí, aunque suele soltar más agua y puede quedar menos dorado. Cocina en pequeñas cantidades y deja evaporar humedad antes de incorporar las gambas.
¿Hace falta pelar las gambas antes?
Para un salteado fácil de comer, sí resulta más cómodo. Las cáscaras limpias pueden reservarse para preparar un caldo, pero no las dejes mezcladas con las verduras si quieres un plato listo para servir.
✅ Comprobación final antes de servir
Prueba una pequeña porción y comprueba que el calabacín esté tierno sin perder completamente su forma y que las gambas estén opacas y bien cocinadas. Ajusta el punto de sal al final; un poco de ralladura de limón fresca puede aportar aroma sin humedecer el salteado. Si aparecen jugos en la sartén, sírvelos con moderación para no empapar el acompañamiento.
🥣 Ingredientes y alérgenos
Contiene crustáceos. Revisa las gambas envasadas por posibles sulfitos.
❓ Dudas sobre esta receta
¿Hace falta pelar el calabacín?
No. La piel ayuda a mantener la forma; basta con lavarlo bien y retirar los extremos.
¿Puedo usar gambas cocidas?
Sí, añádelas al final solo el tiempo necesario para calentarlas. No sigas el tiempo previsto para las gambas crudas.
También puedes preparar calabacín en freidora de aire.
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