Esta lasaña de calabacín utiliza láminas de verdura en lugar de placas de pasta. Lleva un relleno de tomate, pimiento, zanahoria y judías verdes, con ricotta entre las capas y mozzarella gratinada. El resultado es un plato de verduras con queso que se corta mejor después de unos minutos de reposo.
El principal reto es controlar el agua. El calabacín y el tomate sueltan líquido, y una lasaña montada con ambos demasiado húmedos acaba pareciendo un guiso. Por eso cocinamos las láminas antes de montar y reducimos bien el relleno. Son dos pasos que merecen la pena y permiten prescindir de una bechamel espesa.
⏱️ Tiempos y raciones
| Cantidad | 4 raciones |
|---|---|
| Preparación | 25 minutos |
| Cocción | 50 minutos aproximadamente |
| Reposo | 10 minutos |
| Tiempo total | 1 hora y 25 minutos |
Parte del trabajo puede hacerse a la vez: mientras se reduce el tomate, cocina las láminas de calabacín. Para estas cantidades funciona una fuente de unos 20 × 25 centímetros. Si utilizas una mucho mayor, obtendrás una lasaña baja y se secará antes; en una más pequeña necesitarás hacer más capas.
🍴 Utensilios necesarios
- Cuchillo afilado o mandolina con protector.
- Tabla de cortar y papel de cocina.
- Sartén amplia para el relleno y plancha para el calabacín.
- Fuente de horno de unos 20 × 25 cm.
- Bol, cuchara y espátula ancha para servir.
Si no tienes plancha, utiliza una sartén antiadherente por tandas. También puedes extender las láminas en bandejas y hornearlas antes de montar la lasaña. Evita amontonarlas: el objetivo es ablandarlas y dejar que pierdan parte del agua, no cocerlas en su propio vapor.
📝 Ingredientes para 4 personas
- 3 calabacines medianos, unos 900 g.
- 1 cebolla mediana.
- 1 pimiento rojo.
- 1 zanahoria.
- 2 dientes de ajo.
- 500 g de tomate triturado.
- 150 g de judías verdes cocidas y bien escurridas.
- 250 g de ricotta.
- 50 g de queso curado rallado, tipo parmesano.
- 100 g de mozzarella rallada para gratinar.
- 30 ml de aceite de oliva.
- 1 cucharadita de orégano seco.
- Sal y pimienta negra al gusto.
Escoge calabacines rectos, firmes y de tamaño mediano. Los muy grandes pueden tener una zona central esponjosa con semillas gruesas. Lava la piel y consérvala: ayuda a que las láminas mantengan su forma. Para una versión vegetariana estricta, utiliza quesos elaborados con cuajo microbiano o vegetal, comprobándolo en la etiqueta.
La mozzarella rallada de baja humedad es más práctica que una bola fresca para esta receta. Si solo tienes mozzarella fresca, córtala, déjala escurrir y sécala antes de repartirla. Haz lo mismo con las judías de conserva y con una ricotta que tenga suero visible.

👨🍳 Cómo hacer lasaña de calabacín sin pasta
1. Cortar las verduras
Lava los calabacines, retira los extremos y córtalos a lo largo en láminas de unos 3 milímetros. Si utilizas mandolina, emplea siempre su protector. Pica la cebolla, el pimiento y la zanahoria en dados pequeños. Pica también el ajo y corta las judías cocidas en trozos cortos. Prepara todos los ingredientes antes de empezar el sofrito.
2. Cocinar el relleno de verduras
Calienta 20 ml de aceite en la sartén. Añade cebolla, pimiento y zanahoria con una pizca de sal y cocina unos 10 minutos a fuego medio. Incorpora el ajo y remueve medio minuto. Añade el tomate y el orégano; cocina destapado 15–20 minutos, removiendo, hasta que la mezcla esté espesa. Agrega las judías al final y ajusta sal y pimienta.
3. Cocinar y secar el calabacín
Mientras se reduce el relleno, pincela una plancha con parte del aceite restante. Cocina las láminas de calabacín por tandas, alrededor de 1–2 minutos por cada lado, hasta que sean flexibles y tengan algunas marcas. No hace falta tostarlas mucho. Extiéndelas sobre papel de cocina para absorber la humedad superficial y deja que pierdan el vapor antes de montar.
4. Montar las capas
Precalienta el horno a 190 °C con calor arriba y abajo. Mezcla la ricotta con el queso curado rallado. Extiende un poco de relleno en la base de la fuente, coloca una capa de calabacín ligeramente solapado y reparte encima verduras con tomate y pequeñas cucharadas de ricotta. Repite hasta formar unas tres capas, ajustándolas al tamaño de la fuente.

5. Hornear y gratinar
Termina con calabacín, una capa fina de tomate si queda y la mozzarella repartida. Hornea unos 25–30 minutos en la zona central, hasta que el interior esté caliente y la superficie dorada. Si el queso toma color demasiado pronto, protege la fuente con aluminio sin apretarlo sobre la cobertura. No añadas agua al fondo ni tapes durante toda la cocción.
6. Reposar y servir las porciones
Saca la fuente y deja reposar 10 minutos antes de cortar. Ese descanso ayuda a que las capas se asienten, aunque esta lasaña seguirá siendo más tierna que una de pasta. Divide en cuatro porciones y levántalas con una espátula ancha. Sirve con una ensalada sencilla y reparte el jugo que haya quedado, sin dejar las porciones nadando en él.

💡 Cómo evitar que quede aguada
- Reduce el tomate: al pasar la espátula debe quedar un surco visible unos instantes. Si corre como una sopa, cocina unos minutos más.
- Prepara antes el calabacín: poner las láminas crudas dentro de la fuente libera más agua durante el horneado.
- Escurre los quesos y las judías: el líquido de conservación no forma parte del relleno.
- No cortes inmediatamente: recién salida del horno, las capas se deslizan con facilidad. El reposo mejora el servicio.
🔄 Variaciones que funcionan
Puedes sustituir las judías por champiñones picados, pero saltéalos por separado hasta evaporar su agua antes de añadirlos al tomate. Otra opción es incorporar espinacas cocidas muy bien escurridas. No añadas muchas verduras acuosas crudas a la mezcla porque cambiarán el equilibrio del relleno.
Si quieres preparar una versión con carne, cocina previamente carne picada y sustituye parte del relleno vegetal; cambiarán los tiempos y la composición del plato. Esta fórmula es la versión de verduras y queso. Para otra alternativa sin carne puedes consultar la lasaña vegetariana fácil.
No es necesario añadir placas de pasta a estas cantidades. Si las incorporas, necesitarás revisar la humedad de la salsa y seguir las instrucciones del fabricante. El calabacín ocupa aquí el lugar de esas placas, por lo que no hay ningún paso de hervir o escurrir pasta.
🧊 Conservación y recalentado
Guarda las sobras en recipientes poco profundos antes de que pasen dos horas. Conserva en la nevera a 4 °C o menos hasta tres días. Puedes dejar el relleno y las láminas preparados el día anterior, guardados por separado, y montar la lasaña antes de hornear.
Recalienta las porciones tapadas en microondas o en el horno hasta que el centro alcance 74 °C. Si quieres recuperar el gratinado, destapa al final. Se puede congelar en raciones, pero el calabacín queda más blando y puede soltar agua al descongelarse. Descongela en la nevera y recalienta únicamente lo que vayas a comer.
🥣 Nutrición y alérgenos
Las verduras aportan fibra y los quesos aportan proteína, grasa y sal. La receta no lleva pasta ni harina, pero eso no la convierte automáticamente en baja en calorías: influye la cantidad de queso y aceite. Contiene leche. Revisa los ingredientes de los quesos y las conservas si necesitas una preparación sin gluten u otros alérgenos.
❓ Preguntas frecuentes
¿Se pela el calabacín?
No hace falta si la piel está en buen estado y bien lavada. Además, ayuda a mantener la forma de las láminas.
¿Puedo sustituir la ricotta?
Utiliza requesón bien escurrido y desmenúzado. La textura será algo más granulosa, pero cumple la misma función entre las capas.
¿Por qué se desarma al servir?
Puede tener exceso de humedad o necesitar reposo. Usa una espátula ancha y no esperes la firmeza de una lasaña hecha con pasta.
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