Los pimientos del piquillo rellenos de morcilla y manzana combinan un relleno intenso con el dulzor de la fruta y una salsa suave de pimientos. Se preparan con piquillos asados en conserva: basta escurrirlos, rellenarlos y calentarlos en el horno. No necesitan rebozado ni una fritura final.
Para que queden equilibrados, cocina primero la cebolla y la manzana hasta que estén tiernas. Después incorpora la morcilla, sin añadir sal antes de probarla. Cada embutido tiene una condimentación distinta y conviene dejar que sea su sabor el que marque el relleno. La salsa ayuda a unir el plato, pero no debe ocultarlo.
⏱️ Tiempos y raciones
| Cantidad | 12 pimientos, 4 raciones de entrante |
|---|---|
| Preparación | 20 minutos |
| Cocción | 35 minutos aproximadamente |
| Tiempo total | 55 minutos |
Calcula tres pimientos medianos por persona como entrante. Para un aperitivo con otros platos, pueden servir para seis personas. El tamaño de los piquillos cambia mucho entre marcas: si son pequeños, te sobrará algo de relleno; si son muy grandes, quizá obtengas diez unidades en lugar de doce.
🍴 Utensilios necesarios
- Sartén mediana y espátula.
- Cuchillo, tabla y colador.
- Cucharilla para rellenar.
- Batidora de mano y vaso alto.
- Fuente de horno donde los pimientos quepan en una sola capa.
Escoge una fuente ajustada a la cantidad. En una bandeja demasiado grande, la salsa se extiende mucho y se seca antes de que el relleno esté caliente. Una cucharilla pequeña resulta más cómoda que una cuchara sopera y permite repartir el relleno sin romper las paredes del pimiento.
📝 Ingredientes para 12 pimientos
- 12 pimientos del piquillo asados enteros, escurridos, para rellenar.
- 4 pimientos del piquillo adicionales para la salsa.
- 300 g de morcilla de arroz o de cebolla, con la piel retirada.
- 1 manzana Golden o reineta, unos 180 g.
- 1 cebolla pequeña, unos 120 g.
- 1 diente de ajo.
- 150 ml de nata para cocinar.
- 20 ml de aceite de oliva.
- 30–60 ml de agua para ajustar la salsa, si hace falta.
- Sal y pimienta al gusto, después de probar.
Reserva los pimientos más enteros para rellenar y utiliza los que estén rotos en la salsa. La morcilla de arroz da un relleno más firme; la de cebolla suele quedar más untuosa. Compra un producto destinado a cocinar y respeta las indicaciones de su envase. La receta no sirve para consumir un embutido crudo sin cocinarlo correctamente.
La manzana debe quedar en dados pequeños, de unos cinco milímetros. Rallada también funciona, pero suelta más agua y conviene evaporarla antes de añadir la morcilla. No hace falta azúcar: la cebolla y la propia fruta aportan el dulzor necesario.

👨🍳 Cómo hacer pimientos rellenos de morcilla y manzana
1. Escurrir los piquillos y preparar el relleno
Deja los pimientos en un colador mientras preparas los demás ingredientes. Manipúlalos con cuidado y no los cortes por la mitad. Pela y pica la cebolla muy fina. Pela la manzana, retira el corazón y córtala en dados pequeños. Quita la piel de la morcilla y desmenúzala con un tenedor.
2. Cocinar la cebolla y la manzana
Calienta 15 ml del aceite en la sartén a fuego medio-bajo. Añade la cebolla y cocina unos 8 minutos, removiendo, hasta que esté tierna y translúcida. Incorpora la manzana y continúa 5–6 minutos. Si se pega antes de ablandarse, añade una cucharada de agua y deja que se evapore. La fruta debe ceder al presionarla con la espátula.
3. Incorporar la morcilla
Añade la morcilla desmenuzada y cocina a fuego medio unos 6–8 minutos, separando los grumos y mezclando con la manzana. Sigue las instrucciones del fabricante si requieren más tiempo. El relleno debe quedar cocinado y caliente de forma uniforme. Prueba entonces y ajusta pimienta o sal si las necesita. Aparta del fuego y deja templar unos minutos para poder manejarlo.
4. Rellenar sin romper los pimientos
Precalienta el horno a 180 °C, con calor arriba y abajo. Abre suavemente la boca de cada piquillo y añade el relleno con una cucharilla. Llénalo sin apretar ni llegar hasta el borde. Coloca los pimientos en la fuente con la abertura hacia arriba o ligeramente inclinada. Si alguno se desgarra, utilízalo para la salsa y rellena otro.

5. Preparar la salsa de piquillos
Pica el ajo y cocínalo con los 5 ml restantes de aceite durante unos segundos, sin dorarlo demasiado. Añade los cuatro piquillos reservados y rehoga un minuto. Incorpora la nata, calienta suavemente y tritura hasta obtener una salsa lisa. Ajusta la textura con un poco de agua si está espesa. Prueba antes de salar y reparte la salsa alrededor de los pimientos.
6. Calentar en el horno y servir
Hornea unos 12–15 minutos, hasta que los pimientos estén calientes por dentro y la salsa burbujee suavemente por los bordes. El horno sirve para calentar el conjunto, no para cocinar un relleno que haya quedado crudo. Sirve tres unidades por persona con unas cucharadas de salsa. Levántalas con una espátula para conservar su forma.

💡 Trucos y errores frecuentes
- El relleno se sale: no compactes demasiada cantidad. Deja un pequeño margen en la abertura y coloca los pimientos juntos, sin amontonarlos.
- La mezcla queda grasienta: algunas morcillas sueltan bastante grasa. Retira el exceso visible antes de rellenar, sin secar por completo la preparación.
- La manzana se nota dura: córtala más pequeña y comprueba que esté tierna antes de incorporar la morcilla.
- La salsa se seca: utiliza una fuente más pequeña y añade unas cucharadas de agua. No prolongues el horno buscando un gratinado intenso.
🔄 Variaciones y acompañamientos
Si prefieres una salsa sin nata, tritura los piquillos con 100 ml de caldo suave y una cucharadita de aceite; quedará menos cremosa. Para un relleno más frutal puedes añadir media manzana extra, cocinándola hasta evaporar su humedad. No añadas fruta cruda directamente al pimiento porque no se ablandará igual durante el calentado final.
Sirve con una ensalada fresca y pan para la salsa. Como parte de un menú, combina bien con un plato principal sencillo. Si quieres otra idea con este ingrediente, consulta los pimientos rellenos de gambas. Para una guarnición de verduras, tienes estas verduras al horno.
🧊 Preparación anticipada y conservación
Puedes preparar el relleno y la salsa el día anterior. Enfríalos en recipientes poco profundos y guárdalos en la nevera antes de dos horas, a 4 °C o menos. Rellena los piquillos al día siguiente o déjalos ya montados y tapados. Si entran fríos al horno necesitarán más tiempo: comprueba el centro y calienta las sobras hasta alcanzar 74 °C.
Conserva lo que sobre hasta dos días en frío, sin dejar la fuente horas sobre la mesa. Recalienta solo las raciones necesarias. Se pueden congelar, aunque el pimiento quedará algo más blando y la salsa con nata puede separarse. Para mejor textura, congela el relleno por separado y monta el plato después de descongelarlo en la nevera.
🥣 Nutrición y alérgenos
La morcilla y la nata aportan buena parte de la grasa y la energía del plato; el contenido de sal depende del embutido y la conserva. No es una receta que deba presentarse como baja en grasa. Contiene leche por la nata. Revisa el etiquetado de la morcilla y los piquillos para identificar posibles alérgenos como gluten o sulfitos.
❓ Preguntas frecuentes
¿Hay que quitar las semillas?
Los piquillos en conserva suelen venir limpios. Retira con cuidado las semillas sueltas que veas, sin abrir ni lavar agresivamente cada pieza.
¿Puedo servirlos sin salsa?
Sí. Calienta los pimientos tapados para que no se resequen y sírvelos con un hilo de aceite. El relleno debe mantenerse jugoso.
¿Se pueden calentar en sartén?
Sí. Pon la salsa en una cazuela baja, acomoda los piquillos en una capa y calienta tapado a fuego suave. Muévela por las asas en lugar de remover con una cuchara.
La revista de Recetas Elite · N.º 01
Un mes de cenas fáciles.
Llévate 20 cenas para dos, cuatro menús semanales y las listas de compra en un PDF para guardar.
- 102 páginas en PDF
- 20 recetas paso a paso
- Menús y listas de compra
Descarga en PDF tras confirmar el pago. Sin envío físico.






