Los higaditos de pollo en salsa se preparan aquí con ajo, vino blanco y un poco de salsa de soja. La cocción es breve, pero debe llegar al centro de cada pieza: buscamos una salsa concentrada y unos higaditos completamente cocinados, sin mantenerlos tanto tiempo al fuego que se endurezcan.
La soja aporta bastante sal. Por eso no salamos al principio y probamos la salsa al terminar. El vino puede sustituirse por caldo sin sal si prefieres evitarlo; el sabor será distinto, pero el método funciona igualmente.
Tiempo, raciones y utensilios
Para 3 personas con guarnición. Preparación: 15 minutos. Cocción: unos 15 minutos. Total: 30 minutos. Utiliza una sartén amplia, pinzas, tabla para alimentos crudos y termómetro. Una sartén pequeña obliga a cocinar por tandas para evitar que las piezas se amontonen.
Ingredientes para higaditos de pollo en salsa
- 500 g de higaditos de pollo limpios
- 2 dientes de ajo
- 30 ml de salsa de soja, preferiblemente reducida en sal
- 100 ml de vino blanco o caldo sin sal
- 20 ml de aceite de oliva
- Pimienta negra al gusto
- Agua, solo si hace falta ajustar la salsa

Compra los higaditos refrigerados y respeta la fecha del envase. Si están congelados, descongela en la nevera dentro de un recipiente. Revisa la salsa de soja si necesitas una versión sin gluten: muchas contienen trigo, y una alternativa debe estar expresamente etiquetada para ese uso.
Cómo hacer higaditos de pollo paso a paso
1. Limpiar y secar
Retira las partes duras, membranas gruesas y restos de grasa. Si alguna zona presenta coloración verdosa por bilis, deséchala. Divide los lóbulos grandes en piezas parecidas y seca con papel. No laves el hígado crudo bajo el grifo: las salpicaduras pueden contaminar la zona de trabajo. Lava manos y utensilios después de manipularlo.
2. Preparar el ajo y los líquidos
Pela y lamina los ajos. Mide el vino y la soja por separado para incorporarlos sin retrasos. Añade pimienta a los higaditos, pero reserva la sal: la salsa puede aportar toda la necesaria. Ten un plato limpio preparado para la carne cocinada y no reutilices el que haya contenido el producto crudo.
3. Dorar sin llenar la sartén
Calienta el aceite a fuego medio-alto y añade los higaditos en una sola capa. Dora unos 2 minutos por lado, ajustando según su tamaño. Este dorado es solo el comienzo de la cocción. Si no caben, trabaja por tandas y reúne después todas las piezas para terminar la preparación.
4. Añadir ajo, vino y soja
Baja a fuego medio, incorpora el ajo y remueve durante unos 30 segundos sin dejarlo quemarse. Añade el vino con cuidado y después la soja. Deja hervir suavemente, moviendo la sartén para repartir el líquido. La salsa debe reducirse poco a poco, sin secarse ni formar una capa negra en el fondo.

5. Completar la cocción interior
Cocina unos 5–8 minutos más como orientación, girando las piezas. Comprueba las más gruesas con un termómetro: los higaditos de pollo deben alcanzar 74 °C en el centro. Si la salsa se concentra demasiado antes de llegar a esa temperatura, añade un pequeño chorrito de agua. No utilices un centro rosado como punto de servicio.
6. Ajustar la salsa y servir
Cuando estén completamente cocinados, prueba la salsa. Si resulta muy intensa, aligera con una cucharada de agua; si está líquida, retira los higaditos y reduce un momento el jugo. Devuélvelos solo para mezclarlos y sirve enseguida con arroz blanco, patata o verduras.

Cómo mantener una textura agradable
Cortar piezas de tamaño parecido ayuda a que terminen a la vez. Las pequeñas pueden alcanzar la temperatura adecuada antes que las grandes; retíralas a un plato limpio mientras las otras completan su cocción. No prolongues el tiempo de toda la carne únicamente para espesar la salsa.
El hígado tiene una textura diferente a la pechuga. Una vez cocinado debe estar firme, pero no necesita una cocción larga de guiso. El termómetro permite combinar una cocción completa con el menor tiempo posible. La salsa aporta humedad al servir, aunque no revierte un exceso de cocción.
Errores frecuentes y soluciones
- Salsa demasiado salada: utiliza soja reducida en sal, no añadas sal al inicio y evita reducir hasta casi secar. Un poco de agua puede suavizar una salsa concentrada.
- Ajo amargo: incorpóralo después del dorado y baja el fuego. El ajo quemado no se corrige añadiendo más vino.
- Piezas que sueltan mucha agua: sécalas mejor y cocina menos cantidad por tanda.
- Higaditos duros: controla antes la temperatura interior y retira los que ya estén hechos.
Variaciones y acompañamientos
Para una versión encebollada, cocina una cebolla en tiras a fuego suave hasta que esté tierna antes de dorar los higaditos; resérvala y añádela con los líquidos. Esa variante requiere unos 15 minutos adicionales. También puedes incorporar perejil picado al servir.
El arroz blanco recoge bien la salsa. Si prefieres verduras, prepara una guarnición suave y evita salarla en exceso. El vino no desaparece necesariamente por completo durante una cocción corta; si necesitas evitar alcohol, utiliza directamente caldo sin sal en lugar de confiar en la evaporación.
Conservación y recalentado
Refrigera las sobras en un recipiente cerrado y poco profundo antes de 2 horas, a 4 °C o menos. Consume preferiblemente en 2 días para mantener mejor la textura. Recalienta solo la porción necesaria, con un chorrito de agua y a fuego suave, hasta alcanzar 74 °C en el centro.
La congelación es posible, aunque el hígado puede resultar más firme después. Congela porciones con salsa y descongela en la nevera. No dejes la carne cruda ni las sobras durante horas sobre la encimera.
Información nutricional y alérgenos
Los higaditos aportan proteínas y la soja contribuye al contenido de sal. Esta receta contiene soja y puede contener trigo según la salsa elegida; el vino puede incluir sulfitos. No se presenta como tratamiento para déficits nutricionales ni se atribuyen beneficios médicos al plato. Las cantidades por ración dependen de la guarnición y del reparto.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden dejar poco hechos?
No es el punto indicado para hígado de pollo. Completa la cocción hasta 74 °C en el centro de las piezas.
¿Hace falta remojarlos en leche?
No para esta receta. El remojo no sustituye la limpieza ni la cocción y añadiría otro alérgeno.
¿Puedo utilizar hígado de ternera?
Es otro ingrediente, con tamaño y comportamiento diferentes. Esta preparación y su referencia de temperatura están planteadas para higaditos de pollo.
Receta editada por José María Santa María, de Recetas Elite.
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